O MARISQUIÑO

Final de festival pasado por agua

La lluvia desde media tarde obligó a la cancelación de la final de Miniramp en el skatepark, así como al retraso del resto de pruebas, paralizando la última jornada del festival urbano durante varias horas

La lluvia fue la culpable de que numerosas pruebas finales programadas en O Marisquiño para la tarde del domingo no se pudiesen celebrar.
La lluvia fue la culpable de que numerosas pruebas finales programadas en O Marisquiño para la tarde del domingo no se pudiesen celebrar.
Final de festival pasado por agua

 Velocidad, emoción y un paseo de As Avenidas abarrotado de público fueron la tónica general durante la celebración de la última jornada de O Marisquiño 2018, marcada por la aparición de la lluvia. 
Desde primera hora del domingo, el "village" del festival congregó a miles de personas coincidiendo con los entrenamientos de los riders que participaron en la prueba del MTB Downtown, también conocida popularmente como el Descenso. Durante todo el día O Marisquiño reunió a miles de aficionados a los deportes urbanos en este último día de festival. Con parte de la avenida da Beiramar cortada al tráfico durante toda la mañana, los deportistas tomaban contacto con el circuito de cara a la gran prueba de tarde.
El skatepark fue otro de los puntos calientes de la jornada con la semifinal de la World Cup Skateboarding y las finales de las categorías femenina y masculina desde las 16 horas. El público comprobó el talento de los skaters nacionales e internacionales que lucharon por alcanzar la victoria en O Marisquiño, ovacionando los increíbles trucos que salían bien y animando a aquellos participantes que no tuvieron su mejor día. En la categoría femenina la skater la holandesa Candy Jacobs fue la vencedora, mientras que el portugués Gustavo Ribeiro fue el ganador masculino en la modalidad Street de esta edición de O Marisquiño. La competición de la modalidad Miniramp tuvo que ser finalmente cancelada por culpa de la meteorología.
Desde media tarde la lluvia hizo acto de presencia en el paseo de As Avenidas afectando a la programación del festival retrasando pruebas como la de FMB Dirt Jump o las de BMX por las pistas mojadas, suponiendo un serio peligro para los deportistas que participaban en la última jornada del festival. Como ya ocurriera en la edición de 2014, la lluvia tampoco quiso perderse el festival de deporte urbano más importante del sur de Europa.

El ambiente en la cancha
La novedad de la XVIII edición de O Marisquiño, el Basket 3x3, demostró su potencial como disciplina obligatoria en su programación. Durante la mañana se disputaron los cuatro partidos previos a la fase final, cancelada por el mal tiempo. Los pases rápidos y tiros dignos de cualquier partido de la NBA hicieron las delicias un público entregado a esta versión del baloncesto, con una indiscutible esencia urbana.
La atmósfera que se respiraba en la cancha situada detrás del Tinglado transportaba perfectamente a los aficionados de las gradas a una pista de basket de cualquier ciudad estadounidense, con temas rap sonando de fondo mientras los jugadores luchaban por seguir en la competición y ser los primeros en anotar los 21 puntos necesarios. A pocos metros, en el área destinada al break dance, los niños volvieron a ser los protagonistas de la mañana con un workshop en esta disciplina situada a medio camino entre el deporte y la expresión artística más urbana.
Durante la noche la música cogió el testigo de la programación. Las esperadas actuaciones de Cruz Cafuné y Rels B en el Escenario Super Bock sirvieron de punto final a una edición de O Marisquiño que, seguramente, será difícil de olvidar para los aficionados al deporte urbano a pesar del "final de fiesta" pasado por agua.