LAS COMPARSAS DESPIDIERON EL CARNAVAL DE ESTE AÑO CON UN DESFILE EN EL QUE APARECIERON NUEVOS PROTAGONISTAS

Entierran al Momo y la mayoría le llaman sardina

El dolor inundó ayer las calles de Vigo. El sepelio del dios Momo contó con la asistencia de miles de viudas desesperadas y destrozadas, comparsas compungidas y derrotadas y una larga fila de llorosas plañideras deshechas en lágrimas e hipos contenidos.
Las exequias funerarias en recuerdo del finado dios, pero que la mayoría aseguraban no saber quién era y aseguraban que ellos estaban en el entierro de la sardina,comenzaron a las seis de la tarde con el desfile de toda la comitiva por el centro de la ciudad, paralizado por el dolor.

El lugar de encuentro fue, como ya es habitual, la plaza de la Constitución, siguiendo por la puerta del Sol, las calles Príncipe y Colón para regresar por Policarpio Sanz y terminando muy cerca del lugar donde el martes por la noche las llamas del averno quemaban a una Merkel empeñada en manejar los hilos. Entre las filas de viudas vestidas de riguroso luto sobresalía un nuevo personaje. Un grupo de esforzados y llorosos soldados romanos empujaba con esfuerzo a un 'César' empapelado con carteles de 'Alcaldía' y con una careta que recordaba a los rasgos del alcalde. Y todo ello en un Carnaval que llegaba a su fin y que amenazaba con dejar a sus seguidores sumidos en la espera de todo un año hasta que Don Carnal regrese a Vigo. Al final, y para exorcizar un poco tanto dolor y desesperación que se sentía en el ambiente, los entristecidos seguidores del finado lanzaron al aire el desgarrador 'Que mal raio o parta'.n