VIGO

Emotivo recuerdo a Ñito y Diego

Los dos ciclistas fallecieron en 2016 en A Guarda cuando su pelotón fue arrollado por un conductor octogenario. Entre los asistentes al homenaje estaban compañeros que resultaron heridos en el accidente

Ciclistas heridos en el siniestro y compañeros de las peñas Os Mansos y Os Bravos, ayer, en el acto de recuerdo a los dos fallecidos en el lugar donde se produjo el accidente en 2016.
Ciclistas heridos en el siniestro y compañeros de las peñas Os Mansos y Os Bravos, ayer, en el acto de recuerdo a los dos fallecidos en el lugar donde se produjo el accidente en 2016.
Emotivo recuerdo a Ñito y Diego

 Tres años se cumplen mañana, 12 de marzo, del trágico atropello múltiple ocurrido en la carretera de Baiona-A Guarda. La mala suerte quiso que ese día un conductor de 87 años, a los mandos de un todoterreno, se cruzase en el trayecto de una veintena de amigos que aprovechaban el fin de semana para practicar el ciclismo, y a los que quiso adelantar, llevándoselos finalmente por delante. Ayer, los compañeros y afectados directos de aquella tragedia no quisieron olvidar a los dos fallecidos en aquel suceso: José Antonio Casas, Ñito, que pereció en el acto, y Diego Freiría, que moriría unos meses más tarde. En el siniestro, además, resultaron heridos al menos otros ocho deportistas más, tres de ellos de gravedad.

En el homenaje estuvieron representados los dos clubes a los que pertenecían, la Peña Val Miñor Os Mansos y Os Bravos. También ayer, aunque a distinta hora, los familiares de las víctimas mortales se desplazaron hasta el lugar del suceso, que ha quedado señalizado con una cruz en su memoria.
Una memoria que se mantiene viva y a la que se impide pasar página debido a la situación judicial del caso, según señaló a este diario Javier Lago, uno de los ciclistas heridos y presente ayer en el acto. “Queremos que se acabe todo esto, que salga el juicio ya. Para mí y las familias que este proceso se alargue tanto es incómodo y doloroso. Al fin y al cabo fue un accidente de tráfico, una desgracia, y no entendemos por qué se está retrasando tanto”, indicó.
La vista contra el conductor lleva sin fijarse desde que se abrieron las diligencias por el siniestro, lo que, según explicó este ciclista, está generando mucha ansiedad. De momento, en lo único que se ha fallado ha sido desestimar la acusación de denegación de auxilio. El conductor, tras arrollar a los ciclistas, siguió su trayecto, aunque después se paró en un restaurante desde donde telefoneó para dar cuenta del accidente. “Seguro que hay razones técnicas y legales, pero personalmente no entiendo que haya sido así, y no lo digo por motivos de querer que le condenen a la cárcel, sino porque sienta un precedente”, concluyó Lago. n