VIGO

El día en que Stephen Hawking probó ostras en Vigo

El ayer fallecido astrofísico fue por un día, en 2014, la atracción de A Pedra, donde comió, tras desembarcar de un trasatlántico

Stephen Hawking, con sus asistentes, el 11 de octubre de 2014 en el entorno de A Laxe.
Stephen Hawking, con sus asistentes, el 11 de octubre de 2014 en el entorno de A Laxe.
El día en que Stephen Hawking probó ostras en Vigo

 Fue 1l de octubre de 2014, hace tres años y medio, un sábado, cuando el ayer fallecido Stephen Hawking, que entonces contaba con 72 años, desembarcó en Vigo como un jubilado más, un turista de otoño, en un crucero desde Lisboa a Southampton con escala en el puerto a bordo del gigante "Independence of the Seas". El barco había partido de Canarias, donde  Hawking había participado en un congreso internacional de astrofísica, e iba rumbo a Gran Bretaña. Su presencia en Vigo no pasó lógicamente desapercibida por ser un rostro muy popular en todo el mundo y por su enfermedad, el ELA, que le fue restando movilidad hasta quedar confinado  a una asistencia constante y a hablar con un vocoder y un ordenador al que acabó unido permanentemente. Pese a ello, fue hasta A Pedra  y allí estuvo, consumiendo ostras, jamón y otras especialidades locales. Y también, como si fuera una estrella del rock, el cine o el fútbol, haciéndose cientos de fotografías con las personas que pasaban por la zona, concurrida, y que no acababan de creerse la presencia del físico, catedrático de la Universidad de Cambrigde y autor de la teoría sobre los Agujeros Negros del universo. En esos días precisamente se había enmendado a sí mismo al proclamar su inexistencia, al menos tal y como él mismo los había definido. También su ateísmo militante le convirtió en un personaje popular y controvertido. 
Para la comida, eligió el Restaurante ‘La espuela’ en Teófilo Llorente, con ostras y varios mariscos que le fueron servidos por sus acompañantes. Lo avanzado del ELA (esclerosis lateral amiotrófica, degenerativa e incurable, que sufrió 40 años) le obligaba a una dependencia absoluta. Y después, regreso al barco, para continuar la travesía el Reino Unido, donde finalizó el viaje.