VIGO

La denuncia de una “viguesa” sacude al Gobierno dominicano

Joanna Kocsis busca justicia tras acusar de violación a un viceministro, que fue destituido

Joanna y su marido con una sudadera de las Cíes.
Joanna y su marido con una sudadera de las Cíes.
La denuncia de una “viguesa” sacude al Gobierno dominicano

 La ciudadana canadiense pero viguesa de adopción Joanna Kocsis, de 35 años, lleva más de 18 meses  librando una batalla para conseguir justicia después de denunciar la violación de la que fue objeto por parte de un viceministro de la República Dominicana, que fue destituido tras éste escándalo.

Joanna, que estudió de adolescente en Gondomar y más tarde en la Universidad en Santiago, se casó en Vigo con Alberto, un vecino de la ciudad. Ambos tienen una hija, a la que pusieron el nombre de Cíes, y aunque residen en Ontario, Canadá , desde hace 18 años viajan a Vigo todos los años para pasar tiempo con sus familiares y amigos.  Precisamente son éstos quienes ahora han iniciado una campaña en redes para apoyar a Joanna.
Los hechos tuvieron lugar en abril de 2017. En esa fecha, como estudiante de doctorado en la Universidad de Toronto, contactó con el viceministro de Juventud de República Dominicana, Odalis Ledesma, para completar su trabajo sobre el uso del tiempo libre de los adolescentes  y jóvenes en zonas marginales.
Según su relato, el viceministro se empeñó en arreglarle el hospedaje, la fue a buscar al aeropuerto y le concertó una entrevista con una ONG. Sin embargo, al reunirse con este miembro del gobierno, él insistió en subir a su apartamento  allí le habría drogado con una bebida para posteriormente, cuando se encontraba inconsciente, atacarla sexualmente de forma violenta. Tras los hechos, aconsejada por la embajada de su país regresó a Canadá donde  fue atendida e interpuso una denuncia que acabó con la destitución del político.
En una comparecencia pública,  Ledesma negó los hechos y aunque reconoció que hubo un encuentro íntimo, aseguró que éste fue consentido, afirma la prensa del país.
Pese a esta denuncia, la víctima teme que finalmente no haya juicio. Las autoridades judiciales dominicanas tienen hasta diciembre para presentar cargo, un plazo que habrían tratado de ocultar a la mujer para evitar la vista. Así lo confirmó ella misma ayer a este diario. Joanna aseguró que está a la espera de una reunión entre sus abogados con la embajadora canadiense de la República Dominicana para poder aportar más detalles sobre la causa.
Sus amigos en Vigo han comenzado a difundir un mensaje de apoyo y para reivindicar que se realicen las investigaciones oportunas sobre el caso y se cumplan los procedimientos legales de forma transparante para que se relice un juicio justo.n