JUICIO A LA FAMILIA DE LA FERRERÍA

El clan dice que la droga era para su consumo: “la coca es viciosa”

Los 6 acusados negaron el ‘trapicheo’ y las vigilancias, “salía al balcón a tender la ropa”

Los acusados, ayer, durante la vista en la sección quinta de la Audiencia en Vigo.
Los acusados, ayer, durante la vista en la sección quinta de la Audiencia en Vigo.
El clan dice que la droga era para su consumo: “la coca es viciosa”

 Los miembros de la clan de la Ferrería que ayer se sentaron en el banquillo de los acusados para responder por la presunta venta de drogas en la parte alta del Casco Vello se desvincularon de cualquier  actuación delictiva. Durante su declaración en la sección quinta de la Audiencia en Vigo, únicamente respondiendo a las preguntas de sus defensas, dieron todo tipo de explicaciones sobre las decenas de actas levantadas por la Policía durante las vigilancias llevadas a cabo durante meses en 2016, así como de la droga intervenida en los domicilios registrados, las armas o las anotaciones.
Entre los acusados, una mujer, su marido, su hijo y su nuera y una cuñada además de una señora mayor, amiga  de toda la vida de la familia, quien también se declaró inocente.
Todos coincidieron en señalar que la droga encontrada en los registros de los pisos en Subida ao Castelo o plaza de Argüelles, era para consumo. Una de las mujeres, que describió una vida normal de trabajo en casa, ayudando a su hija y su suegra, reconoció tomar cocaína y estar en desintoxicación, “es una cosa muy viciosa”, explicó en referencia a dicha droga. Respecto a las idas y venidas del matrimonio que reside en Teis al Casco Vello, aseguraron que “íbamos a ver a nuestro hijo”, mientras que la nuera, acusada de realizar las vigilancias, afirmó que “salía al balcón porque me apetecía, a tomar el aire o a tender la ropa”. 
La Policía encontró en la casa de otra acusada en el mismo barrio cuatro armas entre pistolas y un revólver. Afirmó que “yo no sé nada de eso. Estaban allí cuando llegamos. Las vi una vez cuando limpiaba pero nunca las toqué, ni las sé utilizar”. Asimismo, ninguno reconoció los nombres de los compradores que fueron identificados por la Policía y que llegaron a esconder la droga en la oreja o en la boca.
El fiscal pide penas que superan los 30 años de cárcel.

De edad avanzada, diabética y operada alega adicción

Entre los acusados se encuentra Dolores D.B., una mujer de edad avanzada, amiga de la familia de toda la vida, con serios problemas de movilidad al estar operada de una cadera,  que padece  diabetes además de problemas de audición. Pese a las dificultades para subir al estrado, la mujer al igual que el resto quiso responder solo a su abogado. En su casa, de la plaza de Argüelles, la Policía constató un ir y venir de supuestos compradores además de encontrar papelinas de droga. La mujer alegó como el resto que era consumidora de cocaína, algo que otra acusada afirmó que “sospechaba porque cuando la iba a ver a veces estaba rara”.
Otra de las explicaciones aportadas ante el tribunal respecto al cuaderno de anotaciones encontrado y que la Policía considera que se trata de referencias a las ventas de droga, se refirió a una venta de entradas del Celta.n