SALUSTIANO MATO RECTOR DE LA UNIVERSIDAD DE VIGO

“En ciencia si no pedaleas te caes, es urgente una apuesta real ”

Deja el cargo el próximo año cuando se cumplen los ocho años de mandato y volverá a su trabajo de catedrático

El rector, Salustiano Mato, cumple en mayo de 2018 el octavo año al frente de la institución viguesa.
El rector, Salustiano Mato, cumple en mayo de 2018 el octavo año al frente de la institución viguesa.
“En ciencia si no pedaleas te caes, es urgente una apuesta real ”

 Salustiano Mato (Santiago, 1960) encara su último año de mandato como rector de la Universidad de Vigo. En mayo del año que viene cumple los ocho años al frente de la institución y acatará una norma que él mismo defendió en su día, la de limitarse a dos mandatos para garantizar la salud democrática.

¿Se prepara uno para dejar de ser rector?
Ya vamos preparados. Este cargo no es una profesión, es un empeño temporal y eso está claro desde el principio.

¿Qué hará después?
Soy catedrático de Universidad y recuperaré mi labor profesional real, que es ésta. Mi profesión está ligada a la docencia, la investigación y  transferencia en biología  ambiental.

¿Barajan nombres para sucederle en el equipo de gobierno?
La comunidad universitaria es la que tiene que plantear las opciones. Aquí tenemos un modelo de Universidad que compartimos en  gran medida todas las sensibilidades y lo ideal sería que este modelo siguiera adelante. Hay que convencer a los candidatos y candidatas para que sacrifiquen 4 o 8 años de su vida profesional por el bien de todos.

Conoce bien la Universidad desde dentro tras varios años como rector y vicerrector. ¿Cómo la define? ¿Porqué les ha ido bien?
Básicamente es el modelo. En los primeros años se discutía, tenía mucha contestación, pero los resultados  se fueron imponiendo y está tan interiorizado que no se cuestiona. Es una Universidad del siglo XXI, cuya principal misión es romper todas las barreras sociales para facilitar el acceso a la enseñanza superior en el sur de Galicia, hacer una formación de excelencia, una investigación de frontera que tenga reconocimiento internacional y que traslada lo que sabe hacer a resolver problemas de los ciudadanos y de las instituciones, somos un agente de desarrollo local y esto otros no lo tienen tan claro. Para nosotros también es obligatorio facilitar la inserción rápida y digna de nuestros egresados en el mundo laboral y si puede ser reteniendo talento en nuestro país. Los impuestos que nos dan son para formar titulados y para investigar un poco, pero vamos mucho más allá.
 
Diga tres cosas de las que esté más orgulloso de su mandato.
De muchas, cumplimos todos los objetivos y más. Creo que hemos dado un gran prestigio a esta Universidad en estos años y nos hemos acercado a la ciudadanía. Destacaría en primer lugar la gestión económica en el momento más difícil de la historia del sistema universitario gallego es algo de lo que nos sentimos orgullosos y que nos dio muy buena imagen, no solo en Galicia sino en España y en Europa, donde nos ponen de ejemplo. Después situar a la Universidad en el mapa mundial y mantenerla a pesar de los tiempos duros en una posición muy digna. También conseguimos estar cerca de la ciudadanía, hubo un salto cualitativo. Cosas concretas serían la especialización del Campus do Mar, el Campus del Agua, el Campus Crea y el Vigotecnológico, auténticas maquinarias que están engrasadas para que esta Universidad tenga futuro, o hitos como la ETEA y la sede de O Berbés.

En la apertura del curso oficial del curso en Galicia pidió que se apueste en serio por la ciencia. ¿Qué es lo más urgente?
El problema de la ciencia es como andar en bicicleta. Si no pedaleas te caes y eso es lo que pasó en España. Nos hemos caído y lo vamos a notar a lo largo de los años. Lo que es urgente  es dejarse de buenas palabras, ser valientes e incrementar la apuesta en I+D, si no nos condenaremos a ser un país como en el que estamos. Cuando dicen que somos un país de camareros, del tercer sector, es que vamos a ser competitivos con salarios bajos y para ser competitivos hay que apostar por la ciencia, es lo que hicieron los países inteligentes. También es cierto que no hay manifestaciones en la calle porque no es algo tan tangible como una obra, pero lo que alimenta a la sociedad y va a crear empleo de calidad es la I+D porque genera empresas de otro tipo. Alemania durante la crisis duplicó su apuesta por la ciencia. En España es un problema cultural. 

¿La tasa de reposición de efectivos es ya del cien por cien?
Nosotros sí porque estamos saneados, pero no nos llega con esto porque tenemos pocos jubilados. Necesitamos consolidar a muchos investigadores que hacen sus deberes. Lo que hay que hacer es un control de las plazas en función de los recursos que tiene cada uno. Tratar a todos igual es injusto al final.


En ese mismo acto de apertura de curso, el presidente de la Xunta destacó la lealtad institucional que había encontrado en su equipo rectoral. ¿Cómo fueron las relaciones?
La Universidad es una institución muy particular, tiene autonomía y tiene que ser un referente para los ciudadanos. Desde aquí las cosas se hacen para cumplir bien nuestras misiones y para ayudar a la sociedad sin esperar nada a cambio. No buscamos los votos de nadie, ni tener una posición preeminente ni ningún otro objetivo más que prestar un servicio público. Precisamente por eso tenemos que mantener siempre la  posición institucional y el valor de la autonomía universitaria que es la imparcialidad y la objetividad, y solo así seremos referentes de la sociedad. Nos pueden mirar con la seguridad de que la Universidad nunca va a ser partidaria. Para ser creíbles hay que ser leales, principalmente con el Gobierno de la Xunta que es de quien dependemos, es el que tiene las competencias y fue elegido por el pueblo de Galicia. Siempre hemos reclamado y hemos hecho propuestas  con argumentos cuando las disposiciones o las normas no nos gustaban. Por ejemplo yo fui muy críftico con las leyes del Gobierno español emanadas del ministro Wert o las decisiones del ministro Montoro relacionadas con las universidades, pero eso no quiere decir que no acatemos las normas. A la Xunta le propusimos cosas y las  aceptó, y las tres universidades y la Consellería nos pusimos de acuerdo sobre los precios públicos, las becas o el plan de financiación. Gracias a la lealtad institucional y a la credibilidad que nos ganamos el sistema universitario gallego sufrió menos que otros las leyes y las crisis.

¿Cómo va el concurso del Campus do Mar en la ETEA?
En breve vamos a resolver el concurso de los proyectos y haremos una presentación de todos ellos el mes que viene. A partir de ahí lanzaremos el concurso de obras. Ya estamos reuniéndonos con la Zona Franca para ver la correlación de sus proyectos con el nuestro.

Con Zona Franca hubo un antes y un después para ustedes.
Sí, no sé si es por estar dirigido por mujeres, ellas entienden qué es el conocimiento. En la clase política es difícil que lo entiendan de verdad: una cosa es que esté de moda y que sea políticamente correcto hablar de conocimiento y otra cosa es hacer una apuesta. Las responsables de Zona Franca apuestan de verdad y contra viento y marea, porque les cuesta convencer de arriesgar dinero en esto. Es más fácil hablar de millones para comprar suelo y para temas inmobiliarios y cuestionar medio millón de euros para conocimiento.

¿Cuándo empezarán a construir la sede de O Berbés?
Le queda poco, no tengo la fecha exacta pero espero que este año tengamos allí las grúas.

¿Cuándo va a estrenar el despacho provisional y la sala de reuniones cedidos por el Concello de Vigo en el viejo Rectorado de Arenal?
Está empezando el curso e iremos programando agenda allí para concentrar entrevistas y reuniones con gente externa y con instituciones o incluso hacer ruedas de prensa.

La Universidad de Vigo suelen contar con 20.000 alumnos.  ¿Cuál es la cifra idónea? ¿Podrían aumentar plaza en las carreras con más demanda?
El número idóneo, aún con los mejores sistemas de gobernanza que puedas tener, es entorno a los 20.000 y los 25.000 estudiantes. Por encima o por debajo hay que hacer correcciones para una buena gobernanza. Lo primero que nos debe preocupar es que los ciudadanos puedan acceder a estudios universitarios. Eso es lo primero  y si podemos traer a gente de fuera pues también. Y el tamaño que tiene el sistemas universitario gallego cubre la demanda de los ciudadanos. Nosotros estamos más cerca de cubrir el cien por cien de las plazas que otros. Hay títulos que podrían ofertar más plazas pero también están en otros campus, y tampoco pediríamos más plazas si no tenemos los recursos humanos y materiales suficientes para dar una enseñanza de calidad.

¿Qué podemos esperar del nuevo mapa de títulos?
En la primera etapa propusimos el  grado de Ingeniería Biomédica que comenzará a impartirse en el curso 2018-2019. En esta otra etapa estamos valorando un grado trasversal en Diseño y Creatividad en Pontevedra muy ligado a la especialización del Campus Crea. En el máster aumentamos la oferta con seis nuevos, algunos muy significativos como el de Ciberseguridad, y cuando las otras universidades quieren participar abrimos la puerta a la cooperación para que sean másteres interuniversitarios.

¿Cómo son las relaciones entre la Universidad de Vigo y los hospitales del Sergas?
Tenemos una relación muy intensa con el Sergas. Tiene mérito porque somos una Universidad sin apenas títulos relacionados con las ciencias de la salud. Solo Fisioterapia y las Enfermerías, que son centros adscritos. A pesar de esto, tenemos muy buenos investigadores y desde hace años empezamos a establecer unidades compartidas con el Sergas y ayuudamos a que fuese considerado Complejo Hospitalario Universitario de Vigo, luego vinieron los de Ourense y Pontevedra. Se montó la Fundación de Investigación del Chuvi y luego el Instituto Biomédico del sur de Galicia. Ayudamos a generar y a alimentar la cultura de la investigación en nuestro mundo hospitalario. Los hospitales centrales sin academia y sin investigación nunca podrán ser un gran hospital. Desde esa posición también favorecimos el acuerdo con la Facultad de Medicina de Santiago para que se trabajase de forma equivalente con todos los hospitales del Sergas, no solo con Santiago, y están muy contentos con esto. Nosotros nos vamos a especializar ahora en Ingeniería Biomédica y a aportar algo más.

¿Cómo van las negociaciones con la Consellería de Sanidade para que la Universidad asuma las escuelas de Enfermería?
Teníamos todo muy avanzado, pero los cambios en el Gobierno lo frenaron. Lo acordamos con la ex conselleira Pilar Farjas, después con Rocío Mosquera estábamos concretando los últimos flecos y hubo un nuevo cambio en la Consellería que nos obligó a retomarlo. Solo falta definir las caraterísticas del personal de esas escuelas, estamos esperando la respuesta del Sergas. Con el conselleiro hay voluntad total y una excelente comunicación. Quieren hacerlo para el próximo curso.

La Universidad de Vigo presume desde hace tiempo de tener las cuentas saneadas. ¿Se consiguió más a base de sacrificio interno o por la captación de fondos externos? 
Numéricamente fue más a base de conseguir dinero fuera, pero sentimentalmente , como la gente no está en los números, pensará que fue por sacrificio. No hay más que dar una vuelta por las universidades de España para ver que el sacrificio que se hizo aquí no fue igual que en otras. 


¿La Universidad de Vigo volverá al ránking de Shanghai?
Sí, aunque es difícil por el tamaño y por la edad. Pero estamos entre las 600 mejores del mundo, muy cerca de entrar, y ahora que el Shanghai analiza campos de conocimiento específicos entramos en seis, uno de ellos, el que se situó entre los 70 mejores del mundo, está en el Campus de Ourense. En el global nos faltaría tener un Premio Nobel y un par de autores altamente citados, por eso fichamos talentos. Hay cosas a las que no vamos a renunciar aunque los ránking no lo valoren como es la transferencia de conocimiento.

¿Cómo se trabaja desde la Universidad en la mejora de la inserción laboral de los alumnos?
Cada vez hacemos más cosas durante la carrera. Hemos intensificado las prácticas de los alumnos en empresas, tenemos casi tres mil convenios, y ahora con muchas de ellas estamos firmando un segundo convenio para que tengan su primer contrato cuando terminan. A eso añadimos la formación en competencias trasversales, ahora cada vez demandan más la oratoria, el liderazgo, el tema emocional, el trabajo en equipo. Luego promovemos las ferias de empleo que hacen que entren en contacto con las empresas. Aumentamos las iniciativas que fomentan el autoempleo: a través del concurso Incuvi les enseñamos a crear una empresa, hemos llenados los viveros con estas iniciativas y se han generado más de cien startups. Y hemos construido con Zona Franca un ecosistema de innovación que genera empleo y que es capaz de retener talento aquí. n