VIGO

Chino y japonés pierden alumnos en la Escuela Oficial de Idiomas

El 64% de los 6.000 matriculados estudian inglés, que crece en los niveles avanzados

En la sede central de Martínez Garrido estudian 3.815 alumnos de los 5.950 de la Escuela.
En la sede central de Martínez Garrido estudian 3.815 alumnos de los 5.950 de la Escuela.
Chino y japonés pierden alumnos en la Escuela Oficial de Idiomas

nnCerca de 6.000 personas se matricularon este año en la Escuela Oficial de Idiomas de Vigo, que da clase en su sede central de la Avenida Martínez Garrido y también en Coia, Cangas, Nigrán, Ponteareas, Redondela y Tui. Es una cifra muy similar a la del curso pasado, con un ligero incremento del 0,57%.
Con todo, la matrícula sigue abierta hasta el próximo lunes 15 de octubre con plazas disponibles en todos los idiomas y niveles excepto el inicial (Básico A2) de español para extranjeros.
Un 64% de los alumnos se apuntaron en los distintos niveles de inglés: 3.795 estudiantes de los 5.950 que tiene la Escuela. El inglés es precisamente uno de los idiomas que aumentó su demanda, con un 2,29% más, y lo hizo en los niveles más avanzados C1 y C2. Otros idiomas que incrementaron alumnado fueron: el español para extranjeros (creció un 23,33% hasta situarse en 111 alumnos especialmente en el nivel básico), gallego (un 10,89% más con 112 estudiantes) y portugués (tiene 217 matriculados, un 1,40% más) . El gallego crece al haberse incorporado al currículo el nivel más alto, C2, que el Celga no certifica y es el de mayor demanda.
Por volumen de alumnos, tras el inglés el idioma con más tirón es el francés (633 personas), seguido del alemán (396), el italiano (284) y el japonés (291). Tanto el japonés como el chino retroceden posiblemente por su dificultad. El japonés baja un 7%, mientras  el chino, con 111 matriculados, se queda con un 17% menos que el curso pasado.
Este curso se retrasó la matrícula del portugués porque en la reforma del currículo en los distintos niveles de las enseñanzas de idiomas no estaba claro al principio si este idioma seguiría en su estructura el modelo del inglés y el grancés, o tendría el mismo número de cursos que el gallego. Esta segunda opción fue la que adoptó finalmente la Escuela de Vigo. n