VIGO

El camión aplastó el coche de los jóvenes muertos en Burgos

El chófer del vehículo pesado invadió el carril contrario y aplastó el coche de Jonatan Domínguez, vigués de 26 años, y Lidia Figueroa, redondelana de 22 años, que estaban de vacaciones.

Los bomberos tuvieron que rescatar los cuerpos de los dos jóvenes de un amasijo de hierros. Patricia / Diario de Burgos
Los bomberos tuvieron que rescatar los cuerpos de los dos jóvenes de un amasijo de hierros. Patricia / Diario de Burgos
El camión aplastó el coche de los jóvenes muertos en Burgos

El camionero que provocó el accidente en el que murió una pareja de jóvenes, ella de 22 años y vecina de la parroquia de Vilar de Infesta en Redondela, y él de 26 y natural de Vigo, dio positiva la alcoholemia a la que fue sometido. El choque mortal se produjo a las 15.14 horas en la N-1 a su paso por Quintanapalla, en la provincia de Burgos, cuando el vehículo pesado se salió del carril e invadió el sentido contrario por el que circulaba el Seat Ibiza en el que viajaban Lidia Figueroa y Jonatan Domínguez, que se encontraban de vacaciones. El coche fue arrastrado por un terraplén por el remolque del camión, que hizo la tijera, quedando aplastado por la carga. Los bomberos tuvieron que rescatar los cuerpos de debajo del vehículo en medio de un amasijo de hierros. En el mismo accidente también se vieron implicados otro turismo y una moto, cuyos ocupantes sufrieron lesiones de diversa consideración y que fueron atendidos en centros sanitarios de la zona. 
La investigación tendrá que determinar si la causa del accidente fue el alcohol o un despiste del camionero. Algunos automovilistas, testigos del siniestro, advirtieron que el camión iba dando bandazos.  
El accidente se produjo en la salida de una curva, muy próxima al casco urbano, que está considerada como un punto negro. En este mismo lugar se produjo en el 2010  otro trágico accidente en el que perdieron la vida cuatro portugueses que chocaron con un camión de reparto. 
El tramo en el que se produjo el accidente debería estar libre de transporte de camiones, pero un atraso en las obras del desvío obligatorio hacia la AP-1 hizo que continuasen pasando. Esta obra lleva nueve meses de espera tras haber sido aprobado por la Junta de Castilla y León y el Misterio de Fomento.