VIGO

Arriva espera lograr este mes luz verde para su tren a Oporto

La empresa alemana confía en el "sí" de Competencia y Portugal espera acontecimientos

El tren Celta Vigo-Oporto, de Renfe y Comboios de Portugal, en la estación viguesa.
El tren Celta Vigo-Oporto, de Renfe y Comboios de Portugal, en la estación viguesa.
Arriva espera lograr este mes luz verde para su tren a Oporto

 El proyecto de la empresa Arriva España (que pertenece al operador ferroviario estatal alemán DB) para explotar por su cuenta el servicio de viajeros A Coruña-Vigo-Oporto ya sólo está pendiente de lograr luz verde el próximo día 15 por parte de la Comisión Nacional de Mercados y Competencia (CNMC). Portugal espera por lo que diga el organismo español, ya que una negativa echaría por tierra cualquier posibilidad. 
Al parecer, la clave está en las paradas intermedias y el impacto que la puesta en marcha de este tren pudiera tener para Renfe si le afectan a los ingresos en más del dos por ciento. En este caso,  la CNMC podría impedir que el servicio internacional de Arriva tenga paradas intermedias, lo que le obligaría a limitarse a ir desde A Coruña a la frontera portuguesa, lo que no sería rentable. La propuesta de Arriva contempla la totalidad del eje ferroviario, con sus trenes recogiendo viajeros en A Coruña, Santiago, Vilagarcía, Pontevedra y Vigo en Galicia y al menos Valença, Viana do Castelo y Oporto en la Región Norte lusa.
El proyecto ferroviario de Arriva España contempla duplicar o triplicar el servicio entre A Coruña y Oporto, que pasaría de los dos viajes diarios que oferta en la actualidad el tren Celta de Renfe -que tarda dos horas y 10 minutos- a cuatro o seis por parte de la empresa germana, que emplearía unidades más rápidas. 
El secretario del Eixo Atlántico de ayuntamientos de la Eurorregión, Xoán Vázquez Mao, destacó el apoyo a la iniciativa del operador alemán “porque supondría competencia para Renfe y eso traerá mejoras en todos los órdenes en las comunicaciones". El Eixo está muy de acuerdo en que entre una segunda empresa de viajeros, con apoyo del Gobierno alemán, y en las posibilidades de que haya también una línea interior de mercancías.
Del interés que ha logrado esta propuesta da constancia el amplio tratamiento en la prensa de Portugal. Esta semana, el influyente diario "Publico" advertía de que las cosas no son fáciles para los proyectos que vengan a competir con la estatal Renfe porque la CNMC entiende que la liberalización del transporte ferroviario de pasajeros no debe poner en peligro el equilibrio económico de los contratos de servicio público de los suburbanos y media distancia. El director de comunicación de Arriva en España Juan Ignacio García de Miguel, reconocía al diario portugués que una eventual prohibición de la práctica de cabotaje podría poner en cuestión el proyecto porque los pasajeros allí generados son fundamentales para su sostenibilidad.
"Vamos a esperar a ver lo que dirán a Renfe y el Adif (la empresa pública gestora de infraestructuras ferroviarias). De lo contrario, tendremos que revisar todo el proyecto. En todo caso, creo que Renfe está más preocupada con el corredor de Madrid a Barcelona que con el Coruña-Oporto ", dijo.
Bruselas  rechaza limitar la entrada de nuevos competidores en el espacio ferroviario europeo único, por lo que cualquier operador podrá siempre quejarse a la Comisión Europea de las barreras.