Imprima su propia arma

Fabricar diferentes tipos de armas en casa con una impresora 3D es desde hoy una realidad legal en EEUU gracias a un acuerdo judicial que alcanzó en junio el Gobierno de Trump con un grupo proarmas.

Un hombre prueba su pistola creada a través de una impresora 3D.
Un hombre prueba su pistola creada a través de una impresora 3D.
Imprima su propia arma

Un acuerdo en los tribunales entre el Gobierno del presidente Donald Trump  y Defense Distributed, una organización proarmas con sede en Texas (EEUU), permite que, desde hoy, fabricar armas en casa sea legal en territorio estadounidense. El grupo volverá a publicar en su web manuales de instrucciones para reproducir pistolas y rifles en impresoras en tres dimensiones,
Esa fue la conclusión de una batalla legal de cinco años en la que el Gobierno del expresidente Barack Obama (2009-2017) argumentó que esos manuales violaban las leyes de exportación de armas de fuego ante dos jueces federales y de que el Tribunal Supremo se negase a oír el caso.
Sin embargo, en una decisión abrupta, el Gobierno de Trump llegó a un pacto en junio con Defense Distributed para permitir a ese grupo texano volver a distribuir las instrucciones de impresión a través de internet, tal y como hizo en 2013 antes de que su actividad fuera bloqueada.
Además, el acuerdo estableció que esos tutoriales de impresión están aprobados "para publicación de cualquier forma" y que el Gobierno estadounidense pagará los 40.000 dólares de honorarios legales en que incurrió Cody Wilson, el fundador del grupo en el centro de la polémica.
Para la organización Propietarios de Armas en EEUU (GOA, por sus siglas en inglés), este pacto significa "libertad y está acorde con la Segunda Enmienda" de la Constitución estadounidense, que protege el derecho a portar armas, Jordan Stein, director de comunicaciones de este grupo. "Los que odian las armas siempre quieren centrarse en sus usos ilícitos e ignoran la abrumadora cantidad del bien que hacen. De hecho, las armas de fuego se usan de 16 a 100 veces más a menudo para salvar vidas que para quitarlas", argumentó Stein.

Imposibles de rastrear
Uno de los grupos que presionó en las últimas semanas para que imprimir armas en casa no sea legal fue el Centro Brady para Prevenir la Violencia de las Armas de Fuego. Su director legal, Jonathan Lowy, señaló que los principales problemas de estas armas son que no tienen número de serie, por lo que son "imposibles de rastrear" y que son de plástico, es decir, "indetectables" para los localizadores de metales de aeropuertos y edificios.
"Es obvio que dejar a cualquier persona (terroristas, maltratadores domésticos y gente inestable mentalmente) que descargue e imprima armas es muy peligroso y perturbador", sentenció Lowy.
En medio de la controversia, Trump consideró que "no tiene mucho sentido" que poder imprimir armas 3D en casa esté a punto de convertirse en realidad, a pesar de que fue su Administración la que lo permitió.
"Estoy viendo el tema de las armas de plástico 3D que se venden al público. Ya hablé con la Asociación Nacional del Rifle, ¡no parece tener mucho sentido!", expresó Trump en Twitter, sin dar más detalles, antes de que esta actividad se legalice en EEUU.n