La cosmética natural gana peso en España

Somos cada vez más conscientes acerca de lo que nos ponemos sobre la piel o en el cabello, y eso explica que el sector de la cosmética natural tenga cada vez más peso en España. Hasta hace unos años no contaba con el protagonismo del que gozaba en otros países como Estados Unidos, Canadá u otros países europeos, pese a contar con honrosos ejemplos como la marca Alqvimia.

La cosmética natural gana peso en España

En 2012, la coordinadora del proyecto “Red Ecoestética”, Montse Escutia, declaraba al suplemento Smoda de El País que cada vez se observaba mayor interés en el sector. Crecían las marcas españolas dedicadas a la cosmética ecológica, tratándose en muchos casos de empresas pequeñas y artesanas capaces de elaborar productos de gran calidad.

Se caracterizan, en su mayoría, por entrar dentro de la cosmética natural online, es decir, vender a través de canales alternativos al tradicional. Y si cada vez son las marcas que lanzan al mercado líneas de cosméticos naturales, es porque los consumidores exigen que sus productos sean naturales y eviten en sus formulaciones productos químicos que puedan ser perjudiciales para la salud.

Fruto de esa concienciación y de esa apuesta se han desarrollado empresas como Aynara Secret, y se han hecho populares productos como el aceite hidratante de naranja, limón y mandarina de Matarrania o el peeling vegetal de bambú de Dulkamara Bamboo. Ambos españoles.

Cómo distinguir lo que es natural

Lo de que sean productos españoles es también un valor para ese consumidor concienciado que prefiere optar por la proximidad. Saben que es más barato o, al menos, causa menos impacto ambiental, comprar en España que hacerlo en el extranjero, vía Internet.

El sector ya no tiene que pelear con las incertidumbres que generan las ventas online, porque estas aumentas año a año. Pero sí con las sospechas de que no es ecológico o natural todo aquello que se vende como tal. Aunque muchas asociaciones y marcas recomiendan mirar los ingredientes y no quedarse solo en lo más visible del envase, es fácil que el consumidor se pierda entre tanta terminología técnica.

Una pista clara la ofrecen los certificados. Son concedidos a través de entidades públicas o empresas que avalan que un producto cumple con el reglamento europeo correspondiente. Algunos de los más conocidos a nivel nacional e internacional son el de Ecocert, el del Comité Andaluz de la Agricultura Ecológica o el EU Organic Bio Logo, todos ellos sellos ecológicos.

Artículos de peluquería

Al margen de que tengan un origen 100% natural o no, sí que se observa un gusto creciente por los artículos de peluquería que huyen de los tóxicos. Ya recomienden estilos para pelo borgoña, mechas californianas o balayage, muchos blogs de estilismos incorporan ya sugerencias naturales para sus lectores.

Las marcas de siempre, por ejemplo, comenzaron a ofrecer hace tiempo tintes sin amoniaco ni otras sustancias químicas, lo más naturales posible. Se trata de evitar, explican, que el cabello se quiebre por los efectos nocivos que estos tienen en su salud. Además, quien los use se puede beneficiar también de un olor más agradable y mermar el riesgo de irritaciones, con tintes que cubren gran parte de la gama de rubios, castaños, caobas o negros.

Eso sin contar con los remedios caseros que se pueden preparar fácilmente en casa. El aloe vera, el aceite de oliva, la miel, el yogur o el huevo son algunos de los ingredientes recurrentes para mascarillas económicas y efectivas.

Alternativas a lo occidental

Mucho se han contrapuesto también los beneficios de los procedimientos occidentales, sobre todo de la medicina, frente a la filosofía y la técnica de otros países, principalmente asiáticos.

La tienda online Cosmética de Corea, por ejemplo, vende todo tipo de cosmeticos coreanos, además de otros productos para el cuidado de la piel y el cabello, como las mascarillas coreanas. Detrás del proyecto está Ruth Macías, que explica que todo parte de su fascinación por cómo se cuidan en ese rincón del planeta.

“No había viaje en el que no encontrara un hueco para probar cremas, mascarillas, maquillajes… Todos los productos me llamaban muchísimo la atención”, dice. Y de venir cargada de productos en la maleta ha pasado a venderlos a través de una tienda online con un catálogo bastante amplio de productos. El cliente cuenta además con que se renovará, ya que Macías explica que la idea del proyecto también era que le permitiera “estar en constante descubrimiento de cosas nuevas”.

Del proyecto también forma parte Julián Moreno y Suiskin, marca que conocieran en Hong Kong, fue su primer gran descubrimiento. Macías compró uno de sus productos al azar y se sorprendió de su efectividad, por lo que quiso saber más. Eso le llevó a un viaje que le permitiría conocer la firma por dentro, y saber que quería que formara parte de Cosmética de Corea, su tienda. También venden productos Kocostar.

Animan cosmética coreana porque “no es un parche para tapar las imperfecciones, es la solución”. De hecho, el cuidado de la piel tiene que ver allí con una tradición milenaria: “En su cultura, la piel es como una tarjeta de visita”.

La durabilidad, también un valor sostenible

Al margen de aquello que directamente se aplica sobre la piel o sobre el cabello, también crece la preocupación por la moda sostenible. En su informe Puntadas tóxicas: el oscuro secreto de la moda, Greenpeace destacó como las grandes marcas convierten a los consumidores en cómplices del ciclo tóxico del agua.

Las organizaciones ecologistas insisten en que la primera de las claves de una vida basada en la sostenibilidad es la de reducir, antes que reutilizar y ya, por último, reciclar. Esto sugiere que, en lugar de comprar muchas prendas en una tienda low cost (cuya producción también tiene impacto social por los bajos salarios generalizados), se opte por productos de más calidad, que presenten una durabilidad mayor.

Las gafas de lujo y glamour, por ejemplo, suelen estar asociadas a costes altos, pero son un complemento básico que puede durar toda la vida. En Óptica Óptima tienes marcas de prestigio como Dior y toda la moda 2017, en la que se incluyen básicos que vienen bien con todo.