De la algarabía nocturna al baño helado matinal

La fiesta de Fin de Año, que pasó sin mayores incidentes en las grandes ciudades, para lo cual habían aumentado las medidas de seguridad, dio paso a un primero de año más relajado en el que el protagonismo fue para los desfiles como el de Londres y los baños en aguas gélidas.

Un grupo de personas se bañan desnudas en la isla de Ruegen, en Alemania.
Un grupo de personas se bañan desnudas en la isla de Ruegen, en Alemania.
De la algarabía nocturna al baño helado matinal

Las autoridades responsables de la seguridad en la noche de Fin de Año en las grandes ciudades respiraban ayer con relativa tranquilidad después de comprobar como las medidas preventivas habían funcionado y no se habían producido grandes incidentes durante las horas de algarabía que reinó en las grandes aglomeraciones. En Madrid, por ejemplo, la Policía cacheaba a quienes deseaban acceder a la Puerta del Sol, cuyo aforo estaba limitado a solamente 20.000 personas.
En Alemania, donde había gran preocupación, la mayor celebración del país se desarrollaba ante la emblemática Puerta de Brandeburgo de Berlín, donde se concentraban cientos de miles de personas que asistieron al tradicional espectáculo musical y de fuegos artificiales. La zona de "seguridad" establecida para atender a mujeres que pudieran sentirse acosadas o sufrir abusos apenas fue visitada y la policía practicó diez detenciones de sospechosos de agresiones sexuales. En Colonia, donde dos años atrás se denunciaron ataques sexuales masivos en las inmediaciones de la catedral, la fiesta transcurrió sin incidentes y algunas detenciones.
En Nueva York, pese a las gélidas temperaturas, que restaron afluencia, centenares de miles de personas celebraron la llegada de 2018 en la emblemática plaza de Times Square y presenciaron el descenso de la famosa bola de cristal en los segundos previos al término del año.
Ya en Año Nuevo, miles de personas asistieron al desfile por el centro de Londres, mientras que en otros puntos tanto del Reino Unido como de Europa, el protagonismo era para los baños en aguas gélidas, principalmente en países nórdicos. En Roma se desarrolló el tradicional salto al río Tíber desde el puente Cavour.n