SOCIEDAD

La Mezquita de Córdoba nunca fue de la Iglesia

El Cabildo catedralicio rechaza el informe y dice que es propiedad de la institución desde 1236

Visitantes hace una semana en la Mezquita de Córdoba.
Visitantes hace una semana en la Mezquita de Córdoba.
La Mezquita de Córdoba nunca fue de la Iglesia

El informe de la comisión de expertos sobre la Mezquita-Catedral defiende que el templo "nunca" fue propiedad de la Iglesia, y es por ello que plantea recurrir al Tribunal Constitucional la inmatriculación del monumento que se llevó a cabo en el 2006. Según el informe, el análisis histórico realizado por la comisión "demuestra" que la Iglesia "no tiene ni puede tener título de propiedad alguno" sobre la Mezquita-Catedral, y a pesar de ello el Obispado de Córdoba "inmatriculó a su nombre la 'Santa Iglesia Catedral'" en el 2006. Por contra, el Cabildo catedralicio subrayó que "numerosas instancias judiciales y de la Administración" han reconocido que el Conjunto Monumental Mezquita-Catedral "es propiedad de la iglesia desde 1236".
Asimismo, el texto dado a conocer por el consistorio considera "injusta" la situación actual y "lesiva para los intereses de la ciudadanía" y propone una serie de actuaciones para "solucionar el conflicto planteado" tras la inmatriculación. Entre ellas se plantea como "más apropiado recabar los apoyos parlamentarios necesarios" para llevar a cabo un "recurso de inconstitucionalidad ante el Tribunal Constitucional", con el objetivo de "anular" la inscripción de la "Santa Iglesia Catedral". 

Tribunales ordinarios
En caso de no prosperar esta vía, sugiere que el Ayuntamiento de Córdoba "podría hacer uso de los tribunales ordinarios" en un procedimiento "más complejo", ya que la institucional municipal "no debe reclamar la propiedad del bien".
Respecto al análisis histórico, el informe de la comisión de expertos indica que la Mezquita de Córdoba "carece de antecedentes cristianos documentados", y añade asimismo que se origina como un proyecto arquitectónico "ligado a la dinastía Omeya" y fue un edificio de propiedad "estatal a lo largo de todos los siglos de Al-Ándalus". Añade igualmente que tras la conquista de Córdoba por Fernando III, el edificio "continua ligado al Estado", en este caso "a la Corona de Castilla", y existen "numerosos indicios" que llevan a pensar que "no se produjo una donación" del monarca a la Iglesia.