SOCIEDAD

Inteligencia artificial, una nueva ayuda a la medicina

La realidad virtual guía al cirujano por un órgano a través de un modelo en 3D

Inteligencia artificial, una nueva ayuda a la medicina

Hologramas de la anatomía humana, gafas virtuales para reducir el estrés, o un campo de refugiados en 360 grados son algunas de las iniciativas que acogió la feria Stereopsia en Bruselas, que explora las posibilidades de la revolución digital en ámbitos tan dispares como la salud o la acción social. El organizador de esta exhibición, Jacques Verly, explicó que en ella se muestra "el futuro" de la realidad extendida, una tecnología emergente que difumina los límites entre lo real y lo virtual.
Una de las innovaciones de la exposición son la proyecciones holográficas en tres dimensiones creadas con placas fotovoltaicas que presenta la compañía escocesa Holoxica, que centra sus proyectos en el ámbito sanitario o industrial. "Hemos creado un holograma de la anatomía humana de dos metros que ya se utiliza en la Escuela de Medicina de Edimburgo para el entrenamiento y formación de los estudiantes", según explica el ingeniero Christopher Blackwell.
Por su parte, la empresa francesa Bliss, presente en Stereopsia, ya colabora con varios hospitales franceses con su proyecto de realidad virtual que genera entornos agradables para que los pacientes puedan lidiar con menor riesgo de estrés y ansiedad con su proceso de recuperación o durante intervenciones quirúrgicas.
Incluso los propios cirujanos se benefician de estas innovaciones, como la aplicación de la realidad aumentada en quirófanos, que permite a través de unas gafas de RV insertar objetos 3D en un entorno real o guiar al doctor en su intervención a través de un modelado 3D del órgano del paciente.
El siguiente paso de la realidad virtual son las "películas volumétricas". Con ellas "podríamos crear historias no lineales de forma no predecible, tus emociones podrían ser medidas además de tu ritmo cardíaco y la historia podría evolucionar en tiempo real y cada persona viviría una experiencia propia", señala Jacques Verly.