Las escuelas de samba concluyen sus desfiles

El desfile de las escuelas de samba, plato fuerte del Carnaval de Río de Janeiro, concluyó con la presentación de Viradouro, que homenajeó la cultura del estado de Bahía con los primeros rayos de sol de este martes.
Con Viradouro se cerraron dos noches de fastuosos desfiles en los que doce escuelas de la máxima categoría del Carnaval carioca escenificaron en el Sambódromo Marqués de Sapucaí ‘enredos’ (temas) de libre elección para optar al título de campeona de la fiesta que los brasileños consideran ‘el mayor espectáculo al aire libre de la tierra’.

La segunda y última noche de desfiles la abrió la escuela Porto da Pedra con un espectáculo sobre la curiosidad que aguza el ingenio humano.

Porto da Pedra tuvo problemas técnicos con algunas de las ocho carrozas que exige el reglamento, una situación a la que también tuvieron que hacer frente otras escuelas.

Salgueiro, que fue recibida por un público entusiasta a los gritos de ‘campeona’, también afrontó dificultades con varias de sus carrozas, lo que retrasó considerablemente su desfile y obligó a sus integrantes a correr en plena pista de la samba para cumplir la presentación dentro del tiempo previsto en el reglamento.

El tambor como instrumento milenario de distintas culturas fue el tema escogido por Salgueiro.

A continuación fue el turno de Imperatriz Leopoldinense, una escuela que a pesar de su tradición de perfección técnica, también tuvo problemas con una de sus carrozas, lo que no impidió que el público se animara con la música pegajosa de su samba, dedicado al suburbio carioca de Ramos.

Portela, la escuela más laureada del Carnaval de Río de Janeiro, con 21 títulos, llevó al Sambódromo un espectáculo sobre el amor y, al igual que Salgueiro, fue recibida con el grito de ‘campeona’.

Sin embargo, el último título de Portela data de 1984 y en los últimos años, pese a que se ha mantenido en el Grupo Especial, ha estado lejos de la disputa del título.

La presentación de Portela generó gran expectativa porque la reina de su batería de músicos fue Luma de Oliveira, una de las musas del Carnaval, que regresó este año al Sambódromo después de tres años ausente de los desfiles.

Oliveira mostró que a sus 44 años mantiene el escultural cuerpo y el ritmo de sambista que la han consagrado en la avenida Marqués de Sapucaí y fue una de las más aplaudidas de la noche.

La penúltima escuela en desfilar fue la tradicional Mangueira, que representó la formación del pueblo brasileño basada en la obra del antropólogo Darcy Ribeiro.

Con acrobáticas presentaciones y carrozas bien elaboradas, la ‘verde y rosa’ mostró la mezcla de etnias y culturas que contribuyó a la formación del pueblo brasileño y, como es habitual en sus presentaciones, fue bien recibida por el público.

El domingo, en la primera noche se habían presentado las otras seis escuelas del Grupo Especial: Imperio Serrano, Grande Río, Vila Isabel, Mocidade, Beija-Flor y Unidos da Tijuca.

La ganadora saldrá de una votación que harán mañana los jurados, quienes evalúan diez categorías para escoger a la mejor del Carnaval.

Las fiestas en Río y otras ciudades brasileñas proseguirán sin embargo hoy con los recorridos de ‘blocos’ (bandas de barrio), que son los encargados de poner punto final al Carnaval.