¿Podemos hacernos adictos a la cafeína?

Cuando el consumo de cafeína es frecuente se acompaña de efectos transitorios que pueden modificar el estado de ánimo de las personas, su rendimiento y comportamiento.

 

¿Podemos hacernos adictos a la cafeína?

La cafeína es un compuesto químico contenido en bebidas y alimentos populares como el café, el té, los refrescos de cola, las bebidas energéticas, el chocolate y también en algunos medicamentos y alimentos menos conocidos (guaraná). La cafeína no se considera una sustancia adictiva y sí un estimulante del sistema nervioso. De sobra es conocido su efecto temporal de alerta y somnolencia. Cuando el consumo de cafeína es frecuente se acompaña de efectos transitorios que pueden modificar el estado de ánimo de las personas, su rendimiento y comportamiento. Es un alcaloide que entre otras propiedades, produce un efecto diurético (aumenta la producción de orina).

Las personas que durante un largo período de tiempo consumen cantidades elevadas de cafeína pueden presentar algunos aspectos de dependencia y experimentar efectos como dolores de cabeza, irritabilidad y cansancio, al interrumpir abruptamente su consumo. Aun así, estos síntomas tienden a ser leves y pasajeros. La ingesta de cafeína no conduce a la incapacidad de dejar de consumirlo, por lo que no se considera adictiva.

En cuanto a las recomendaciones relacionadas al consumo seguro, puntualizar que existe una alta variación individual en los efectos secundarios. De esta forma una cantidad modesta de cafeína presente en una taza de café puede aumentar discretamente el nivel de atención en una persona y en otra provocar un estado intenso de nerviosismo. La mejor opción para evitar malas pasadas es que las personas conozcan sus propias limitaciones relacionadas con la cafeína. 

La Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ha emitido recomendaciones sobre la cantidad máxima de cafeína que se puede consumir durante un día para los diferentes grupos de población. Sin embargo, las personas que son muy sensibles a la cafeína pueden experimentar efectos incluso si se mantienen dentro de la cantidad máxima recomendada de cafeína.

Como recomendación general, el consumo de hasta 3 tazas diarias de café solo (4oo mg de cafeína) pueden ser parte de una dieta saludable y equilibrada, así como de un estilo de vida activo en el adulto sano. La recomendación de cafeína cambia en mujeres embarazadas y niños. Las mujeres embarazadas pueden consumir hasta 200 mg de cafeína sin que implique riesgo para el feto. En cuanto a los niños y adolescentes, aunque no se han establecido límites (EFSA) se aconseja vigilar y moderar el consumo de cafeína como precaución. Si bien las bebidas con cola y energéticas con cafeína muestran mensajes de advertencia en su etiquetado, es probable que los niños no las lean o no las comprendan.

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