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Italia frena la nacionalización de los hijos de los inmigrantes

El Gobierno vuelve a aplazar la tramitación de la ley por la incomparecencia de los parlamentarios

El parlamento italiano sigue sin aprobar la ley que permita la nacionalización de los hijos de inmigrantes.
El parlamento italiano sigue sin aprobar la ley que permita la nacionalización de los hijos de inmigrantes.
Italia frena la nacionalización de los hijos de los inmigrantes

n n n Italia ya vive en campaña electoral por lo que antes de aprobar una ley controvertida como la que daría la nacionalidad a cerca 800.000 niños, los parlamentarios para no tener que debatir sobre ella ni si quiera se presentaron en el hemiciclo.
Aunque los italianos están completamente divididos sobre esta ley, incluso en algunos sondeos los contrarios superan el 60 %, lo que ha sentado mal a la opinión pública ha sido que los senadores hayan adelantado sus vacaciones. El pasado 23 de diciembre faltó el número legal y las sesiones del Senado se aplazaron al próximo 9 de enero. No se presentaron los senadores de los partidos del centroderecha, también faltaron los del Movimiento 5 Estrellas (M5S), pero se ausentó además una parte del Partido Demócrata (PD), promotor del proyecto de ley. Desde las páginas de 'La Repubblica', el coodirector, Tommaso Cerno, criticó duramente a los senadores que "enterraron la cabeza bajo la arena ante lo que es una realidad, ante 800.000 niños y jóvenes que cada día van al colegio junto a nuestros hijos".
El proyecto de ley fuertemente apoyado por una gran parte del PD y que incluso el primer ministro, Paolo Gentiloni, calificó como de "obligación moral" se verá si vuelve a formar parte de su programa político. La ley, que fue aprobada en la Cámara de los diputados en 2015, preveía que para que los nacidos en el país obtengan la nacionalidad italiana es necesario que uno de los dos padres tenga un permiso de residencia indefinido.
Además, el proyecto de ley introducía la llamada "ius culturae" (derecho cultural) que da la posibilidad de conseguir la nacionalidad italiana a los niños extranjeros menores de 12 años y que han ido al colegio durante al menos cinco años consecutivos.
Ahora la palabra pasa a Mattarella, que tendrá que decidir cuándo disolver las Cámaras aunque todo parece indicar que el calendario está decidido. Se espera que mañana se ponga fin a la legislatura.n