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Decenas de fuegos mantienen a Portugal en estado de alerta

El viernes llegaron a detectarse 220 pequeños incendios, la cifra más alta en lo que va de año

Un vecino lucha contra las llamas en un incendio en el distrito de Coímbra.
Un vecino lucha contra las llamas en un incendio en el distrito de Coímbra.
Decenas de fuegos mantienen a Portugal en estado de alerta

Tras quedar dominado el incendio de Abrantes, iniciado hace tres días, las altas temperaturas y los fuertes vientos que registra Portugal han trasladado el riesgo a decenas de pequeños focos cuya proliferación ha marcado ya récord anual.
Mientras el alivio llegaba a Abrantes, la preocupación se extendía al resto de Portugal, donde el número de pequeños incendios varía en cuestión de minutos, llegando a pasar de cuatro fuegos activos a 18 en apenas hora y media. El resultado de esta tendencia ya observada en días pasados es de récord anual, según la portavoz de la Protección Civil portuguesa, Patrícia Gaspar. 
El viernes se registraron en el país un total de 220 "ocurrencias", o sea, pequeños focos que en su mayoría lograron ser controlados antes de convertirse en beligerantes incendios. La cifra, además de ser la más alta en lo que va de año, batía la marca conseguida solo un día antes, cuando se contaron un total de 215 fuegos.
En este escenario, el "peor enemigo", como lo describió Gaspar, son las fuertes rachas de viento que se prevén para los próximos días, junto al tiempo seco y las altas temperaturas, lo que más preocupa a los bomberos.
La mayoría de los focos activos se concentran en el centro y norte del país, muchos de ellos cercanos entre sí, e involucran a entre 30 y 50 bomberos, que suelen trabajar a una relativa distancia sobre el terreno, una situación en la que las comunicaciones cobran mayor relevancia.
En este sentido, la red que utilizan los servicios de emergencia, denominada SIRESP, se convierte entonces en protagonista, pero sus fallos en la tragedia de Pedrógão Grande, donde propiciaron graves problemas de coordinación para combatir las llamas, han despertado serias dudas sobre su eficacia y han abierto un debate.