Mette Marit de Noruega, de pensar que entraba en la menopausia a tener la enfermedad de los cristales

Hace justo un mes, la Casa Real Noruega anunciaba a través de un comuniacod que la mujer de Hakoon de Noruega, la princesa Mette Marit sufría el Síndrome de los cristales, también conocido como Vértigo posicional paroxístico, una enfermedad extraña pero benigna menos conocida de lo habitual por su nombre, pero algunas personas sufren.

Mette Marit
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Mette Marit de Noruega, de pensar que entraba en la menopausia a tener la enfermedad de los cristales

Vértigos constantes, desequilibrios, mareos que hacen que el paciente tenga hasta nauseas. Y todo ello viene desde el oído interno y se produce por el desplazamiento de 'otolitos' o por la 'sobrecalcificación cristalizada en el pabellón auricular'.

Aunque suele afectar a personas de avanzada edad, Mette Marit, de 44 años lo comenzó a padecer. Según ha confesado ahora en una entrevista al canal de radio noruego NRK, que fue durante una reunión familiar con sus suegros, los reyes Harald V y Sonia, y su marido, cuando se dio cuenta de que cada vez se encontraba peor: "Giré la cabeza rápidamente y fue como si todo el mundo comenzara a moverse. Empecé a sudar y sentirme mal" y de hecho la princesa se tuvo que retirar e irse a dormir.

La princesa Mette Marit decidió ir al médico que le dirigió hacia un otorrinolaríngologo. Aquel día sufrió de lo lindo como se desprenden de sus palabras: "Me retorció un poco y realizó diferentes maniobras... Fue muy incómodo". Y es que ante la enfermedad del Síndrome de los cristales es conveniente realizar un tratamiento y llevar a cabo la maniobra de Eppley que consiste en girar la cabeza del paciente en movimientos de 45° y 90° de forma continua durante varios minutos.

    Estos entrenamientos o terapia deben realizarse de forma continuada durante al menos dos semanas como mínimo para una recuperación plena, según el grado y según lo que estime el médico especialista. La recuperación sin embargo no es de lo más agradable y fácil tal y como dejaba entrever l propia Mette Marit: "La última semana de entrenamiento hubo algunos movimientos que podrían haber sacudido los cristales en la oreja. No me atrevo a reproducirlos aquí por miedo a que me ocurra nuevamente".

La mujer de Hakoon explicaba en la radio que creía que todo se había producido a consecuencia de un mal entrenamiento.

Sin embargo quién le iba a decir que se trataba de un mal entrenamiento cuando ella al sentirse así durante esos días creía que es que: "Creía que había entrado en la menopausia antes de tiempo", comentaba de lo más sincera Mette-Marit.