El ladrón del Códice anotó hasta 2004 el dinero que cogía

El autor confeso del robo del Códice Calixtino, Manuel Fernández Castiñeiras, dijo no recordar si a raíz de sufrir un ictus en 2004 siguió cogiendo dinero de la caja fuerte de la Catedral, pero sí reconoció que fue tras la enfermedad cuando paró de anotar las cantidades presuntamente sustraídas.
Así consta en la primera declaración que el extrabajador del templo gallego, acusado de apropiarse en julio de 2011 del valioso manuscrito del siglo XII recuperado un año más tarde de un garaje de Milladoiro (A Coruña) del que es propietario, y también de apoderarse de dinero de la caja fuerte de la basílica compostelana, realizó ante el juez que instruye el caso, José Antonio Vázquez Taín.

En la transcripción de la declaración del acusado ante el magistrado, Fernández Castiñeiras, que tenía en su poder 1,7 millones de euros, respondió: 'Cuando me dio el ictus', a la pregunta del juez sobre cuándo dejó de escribir en las libretas contables que le fueron intervenidas en su domicilio.

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