GALICIA

Nibia Cano: 'Creí que estaban locos y era el final de mi vida'

Acusada de terrorismo se sintió abandonada y asegura que ni le dieron la opción de defender su inocencia

Nibia Aurora Cano Carrillo, posando tras salir de prisión.
Nibia Aurora Cano Carrillo, posando tras salir de prisión.
Nibia Cano: 'Creí que estaban locos y era el final de mi vida'

 "Lo que pasé no se lo deseo a mi peor enemigo". Con esta frase  resume la colombiana Nibia Aurora Cano Carrillo, de 49 años, detenida por terrorismo en su país, su cautiverio durante 45 días en las cárceles de Pereiro (Ourense), León, Ávila y Estremera (Madrid), de la que salió en libertad tras demostrarse que fue acusada falsamente por un preso. La mujer emigró a España hace 14 años. Por un lado, para pagar un crédito de 10.000.000 pesos colombianos (3.000 euros), que solicitó para sacar a flote a su familia que había queda en la ruina. Por otro, huyendo del extorsionador que ahora la acusó, bajo juramento, de terrorista.
Ya en territorio español (vivió unos meses en Ponferrada y el resto en el barrio ourensano de O Couto) trabajó para zanjar la cuentas con el banco sin imaginar que los tentáculos del chantajista Edgar Andrés Castillo Gelvez (está preso en Colombia) la alcanzaran. "Cuando me detuvieron quedé completamente bloqueada", recuerda.
Eran las siete de la tarde del pasado 21 de noviembre y "esa noche la pasé en el calabozo de la comisaría. Al día siguiente, me tomaron declaración por videoconferencia y no me dejaron decir nada. Sé que me dijeron qué había matado a no sé cuantas personas y que me iban a caer 20 años de cárcel. Ni me dejaron decir que era inocente".

Ingreso y traslados
Ingresó en la prisión de Pereiro y a los dos días fue traslada a la de León para continuar su penuria hasta el penal de Ávila y, finalmente, Madrid VII. "Me tuvieron aislada. Los funcionarios, al final del día, tenían que emitir un informe de todos mis movimientos", comenta, recordando que cualquier petición que hacía "me era denegada. Además, el resto de presas escapaban de mí. Creí que todos se habían vuelto locos y que era el final de mi vida". La Audiencia Nacional que la encarceló ya canceló la orden de extradición a Colombia. Ahora aún tiene que resolver un expediente de expulsión de España que le fue abierto por la Justicia al ingresar en la cárcel.