Sánchez: "El cordón sanitario de la derecha al PSOE se lo quitarán los españoles dándonos una mayoría rotunda"

El secretario general del PSOE y presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha avisado este sábado a la "derecha" de este país, que "ya se ha apresurado a poner un cordón sanitario al PSOE" de cara a las elecciones generales del próximo 28 de abril,

El presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, Pedro Sánchez
El presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, Pedro Sánchez
Sánchez: "El cordón sanitario de la derecha al PSOE se lo quitarán los españoles dándonos una mayoría rotunda"

que "da igual que nos pongan un cordón sanitario", porque ese cordón sanitario "se lo van a quitar con su voto los españoles dando una mayoría rotunda" a los socialistas, en contra de la "crispación" y a favor de la "política útil" que "una a los españoles".

Así lo ha proclamado Pedro Sánchez en la intervención con la que se ha clausurado el acto de presentación del candidato socialista a la reelección a la Alcaldía de Sevilla, Juan Espadas, que ha contado con la asistencia de unas 1.500 personas en un hotel de la capital hispalense, según cálculos de la organización, y a la que ha acudido la secretaria general del PSOE-A, Susana Díaz, a quien precisamente ha dirigido uno de sus primeros mensajes el líder socialista, quien ha querido que todos sepan que "estamos juntos y estamos unidos", ha dicho.

El presidente del Gobierno ha indicado que los socialistas defienden "una España en la que cabemos todos", en contraposición, a su juicio, con lo que piensa la derecha, y ha pedido, de cara a las elecciones generales del 28 de abril y a las locales, autonómicas y europeas del 26 de mayo, una "movilización serena, firme, determinada, de la izquierda", de la ciudadanía "progresista", e incluso de personas "que no nos han votado, pero que saben" que el PSOE "representa el sentido común, la moderación y el progreso".

En esa línea, Sánchez ha defendido que los socialistas "sólo entendemos el progreso cuando progresamos todos y nadie se queda atrás", y, a diferencia de la derecha, defiende una España "en la que cabemos todos".

El presidente del Gobierno ha dedicado parte de su intervención a criticar al actual Partido Popular que preside Pablo Casado, un líder que "quiere que las pensiones se paguen quitando el derecho al aborto de las mujeres", según ha censurado Sánchez, que ha aseverado que "las pensiones no se suben recortando los derechos de nadie, y mucho menos de las mujeres".

Sánchez ha aseverado que, antes, "reprochábamos al PP que llegaba tarde" al reconocimiento de derechos "conquistados" con la "rúbrica" del PSOE, como el aborto o el matrimonio homosexual, entre otras "tantas leyes y conquistas sociales", pero al menos el PP "de antes llegaba, tarde, mal y a rastras, pero llegaba". "La diferencia entre ese PP y este PP es que ya no quiere llegar" y "lo que pretende es involucionar cuarenta años al conjunto de la sociedad española", ha aseverado el presidente del Gobierno.

En ese sentido, ha insistido en advertir de que los partidos que "pacten con la ultraderecha no van a moderarla", sino que ésta "va a radicalizar a todos y cada uno" de esos grupos que se alíen con ella, y ha criticado que el líder de Ciudadanos (Cs), Albert Rivera, se defina como liberal: "Aquí, los supuestos liberales mercadean con los derechos de las mujeres para intentar conseguir un gobierno", ha enfatizado al respecto.

EL "ESPANTAJO" DE CATALUÑA

Ha cuestionado "qué tipo de unidad de España quieren" los políticos de derecha "con ciudadanos de primera y de tercera", y ha manifestado que cuando desde dicha ideología "tratan de dar lecciones de patriotismo diciendo que patriotismo es gritar todos los días `viva España`, nosotros decimos que es trabajar todos los días por que en España se viva mejor".

En esa línea, ha afeado que desde los partidos de derecha saquen "el espantajo de Cataluña", y estén con "Cataluña para arriba y para abajo", al respecto ha avisado de que "no están hablando de Cataluña, sino de la España que quieren, en la que no cabemos la mayoría de los españoles", al contrario que la que defienden los socialistas, en la que "cabemos todos", que es "fraternal, cosmopolita, europeísta", que está "orgullosa de los derechos conquistados" y que "no va a dar un paso atrás en la conquista de derechos y libertades".

LA PRIMERA MEDIDA, UNOS PGE "SOCIALES"

Por otro lado, Pedro Sánchez ha anunciado en su intervención que "la primera medida del nuevo Gobierno socialista" que está convencido de que saldrá de las elecciones generales de abril "será aprobar unos Presupuestos sociales para cerrar la brecha de desigualdad, la precariedad y la falta de empleo en nuestro país".

En esa línea, Sánchez ha reivindicado como algo "esencial" para la democracia "proteger y dar seguridad a la mitad de la población, que está siendo asesinada o maltratada simplemente por ser mujer", y al hilo ha defendido el "gran éxito" de la Ley de lucha contra la violencia de género que aprobó el Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero, que sirvió a ese fenómeno para "trascender las paredes del hogar", y "nos hizo ver que es un desafío que afecta al conjunto de la sociedad, porque nos hace peor que exista una mujer amenazada por la violencia o el Estado patriarcal".

Ha criticado al respecto que Casado hable ahora de "violencia doméstica o intrafamiliar", cuando no es eso, sino que lo que hay es "una causa social del conjunto del país contra el machismo, el patriarcado y la violencia que sufren las mujeres". Sánchez ha defendido además que "donde haya un alcalde o un presidente socialista siempre va a haber gobiernos feministas que van a estar con las mujeres defendiendo sus derechos".

Pedro Sánchez ha reflexionado, en el tramo final de su discurso, y de cara a las citas electorales del 28 de abril y el 26 de mayo, sobre el "cambio de época" que a su juicio se vive ahora, donde "las cosas ya no van a hacer igual". Ha comentado que "hay mucha gente", personas que tienen hijos, nietos, que "miran al pasado y dicen que en el pasado vivían mejor", y al respecto ha opinado que "la nostalgia puede ser buena si sabemos para lo que nos sirve", pero hay que tener claro que "el futuro de una sociedad no puede ser su pasado".

Tras señalar que "la Historia de la humanidad está plagada de cambios de época tan trascendentales como el que vivimos ahora", Sánchez ha defendido que "si tenemos que hacer un ejercicio de nostalgia" y "si miramos a la Historia, tiene que ser para aprender de los aciertos y no volver a cometer errores".

Ha apelado a tomar como ejemplo a las "generaciones que hicieron que progresara la mayoría de la sociedad", que lo que hicieron fue "reivindicar los valores colectivos", y al respecto ha enumerado valores como la tolerancia, la diversidad, el respeto al diferente, o los de la Revolución Francesa, es decir, libertad, igualdad, fraternidad.

"El desafío al que nos enfrentamos, más allá del de estas tres derechas que vamos a superar" en las elecciones de abril y mayo, ha continuado Sánchez, es "construir la España que queremos para la mayoría social" a partir de esas dos citas electorales, y para eso, ha concluido, "tenemos que movilizarnos todos" a favor de un partido como el PSOE que "representa el sentido común, la moderación, el progreso", según ha zanjado.