CRIMEN DE GABRIEL CRUZ

La bufanda azul del pequeño, el regalo de su madre al ministro Zoido

Visiblemente emocionado acudió con ella al funeral de ayer en Almería

Sáenz de Santamaría y el ministro Zoido, a su llegada al funeral.
Sáenz de Santamaría y el ministro Zoido, a su llegada al funeral.
La bufanda azul del pequeño, el regalo de su madre al ministro Zoido

nnn El ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, acudió ayer emocionado a la catedral de Almería donde se oficia el funeral por la muerte del niño Gabriel con la bufanda azul del pequeño que su madre, Patricia Ramírez, le regaló tras llevarla puesta desde que desapareció el pequeño el pasado 27 de febrero.
Zoido, que llevaba en la mano la bufanda, se emocionaba visiblemente después de que Patricia se la regalara en la Diputación de Almería donde había quedado instalada el día anterior la capilla ardiente y antes de salir el féretro hacia la catedral. Fuentes de Interior aseguraron que para Juan Ignacio Zoido es "todo un honor" recibir este regalo tan emotivo y tan representativo de lo que han sido los últimos trece días de intensa búsqueda del niño de ocho años, días en los que su madre no se la había quitado como símbolo del pequeño y que le había hecho su abuela.

emoción y agradecimiento
Zoido no ha podido aguantar la emoción y se echaba a llorar con este nuevo gesto de la madre de Patricia, que agradecía una vez más ayer a las autoridades el despliegue de unidades de especialistas, entre ellas la UCO de la Guardia Civil, así como de cientos de voluntarios y de otros servicios de emergencias, en la búsqueda de su hijo.
La bufanda se la cosió la abuela de Gabriel, que llevó con él esta prenda el fin de semana anterior a su desaparición en unos días que pasó en la nieve, donde los padres recordaron que el pequeño fue muy feliz. Estos días de tensión e incertidumbre Patricia siempre ha aparecido con la bufanda, hasta que en la Diputación de Almería donde se instaló la capilla ardiente se la entregó al ministro Zoido.
Después, el titular del Interior, todavía visiblemente emocionado por las muestras de entereza de los padres de Gabriel, asistía al funeral en la Catedral de Almería llevando la bufanda de color azul en su mano. Junto a él iba la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, y otras autoridades y mandos policiales.
Al término de la misa, junto al coche fúnebre donde se trasladó el féretro de su hijo Gabriel, Patricia se ha dirigido a los vecinos ya todos los que han acudido al funeral por su pequeño hijo asesinado para insistir en la necesidad de que prevalezca el recuerdo de la bondad de su hijo, y no el de la detenida, Ana Julia Quezada. "Mi niño ha ganado. La bruja ya no existe", dijo muy emocionada ante todos los asistentes en un ejemplo más de entereza.n