CRIMEN DE GABRIEL CRUZ

El juez prorroga hasta mañana la detención de Ana Julia Quezada

 El titular del Juzgado de Instrucción número 5 de Almería ha prorrogado hasta mañana la detención de Ana Julia Quezada, después de prestar hoy declaración tras ser detenida por la muerte de Gabriel Cruz, de 8 años, hijo de su pareja, han informado a Efe fuentes del Tribunal Superior Justicia de Andalucía.

Ana Julia Quezada (de rojo), la autora confesa de la muerte de Gabriel Cruz
Ana Julia Quezada (de rojo), la autora confesa de la muerte de Gabriel Cruz
El juez prorroga hasta mañana la detención de Ana Julia Quezada

Tras prestar declaración judicial, Ana Julia Quezada ha sido conducida en un furgón policial a la Comandancia de la Guardia Civil de Almería.

Según las fuentes, la prórroga de la detención se produce para realizar nuevas pruebas judiciales, por lo que la mujer volverá a declarar mañana al juzgado, al mediodía.

En las inmediaciones de los juzgados se han concentrado medio centenar de personas que han increpado a Ana Julia Quezada y han intentado acercarse al furgón que la trasladaba, lo que ha sido evitado por agentes de la Policía Nacional. 

Será el atestado policial y la autopsia definitiva, a los que se suman otras pruebas complementarias como el análisis de la tierra y el barro hallados en el cuerpo de Gabriel los que ayuden al juez a determinar aspectos nucleares de la trágica muerte de Gabriel.

La UCO y el resto de unidades especializadas han inspeccionado los alrededores de Las Hortichuelas, la finca de Rodalquilar donde ocultó el cadáver del niño y el piso de Vícar, a 80 kilómetros al oeste. Asimismo pudo recuperar la ropa del menor, que había tirado en un vertedero de Retamar, a 30 kilómetros del lugar en el que habría dejado el cuerpo sin vida de Gabriel tras darle muerte el mismo día de su desaparición.

Según ha podido saber Europa Press de fuentes del caso, en su confesión de los hechos, parcial y por momentos confusa, Ana Julia no ha reconocido que provocara la muerte del pequeño por golpearle directamente con un objeto en la cabeza.

Su explicación ha sido que discutieron y que de ahí pasaron a un forcejeo en el que el niño cogió un hacha con el que se terminó golpeando en la cabeza. Luego se asustó y lo asfixió hasta provocarle la muerte.