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Una de homenajes

El gran paco doblas. Más de 250 personas  acudieron a una cena en el Balneario de Mondariz en homenaje a Paco, un cariñoso homenaje por la aportación que este futbolista ha hecho al deporte de la ciudad, así como por su calidad humana que ha calado muy hondo en todos los sectores vigueses. 

El gran paco doblas.
El gran paco doblas.

En la organización de este evento, además de estar el Balneario de Mondariz, han trabajado personas vinculadas al deporte, políticos, personajes del mundo de la cultura, sociedad y empresa, así como prensa deportiva y amigos de este personaje tan querido. Una velada que reunió a numerosos personajes del mundo del deporte, gallego y nacional, pero también a personas que, a lo largo de estos años, se han sumado a la gran familia de este vigués de adopción que desde que llegó al Celta, en la temporada 1969-70, ha conquistado con su simpatía y su gran corazón a todas las personas con las que ha colaborado y tratado. El joven Doblas, delantero centro de una plantilla muy renovada imprimió carácter al equipo, luchando con todo su entusiasmo en cada uno de los encuentros. Su primer gol con el Celta llegaría esa misma temporada ante el Sabadell en Balaídos. De Paco Doblas quedó para siempre en las retinas de los aficionados célticos un partido frente al Athletic de Bilbao en Balaídos, con el mítico Iribar recogiendo de la red dos remates de Doblas que dieron la victoria al Celta. Batir a Iribar en aquellos tiempos era una especie de profanación de la portería que solamente se atrevían a cometer los arietes más descarados. Vigués por los cuatro costados, aunque nacido en Asturias, amigo de sus amigos, el mejor relaciones públicas de la ciudad, así como un verdadero activista social y deportivo, que continúa en activo a pesar de su retirada del día a día del fútbol, es  todo un ejemplo de persona hecha a sí misma. Este encuentro se integra en el proyecto de Balneario de Mondariz  de recuperar el mecenazgo de sus fundadores, los hermanos Peinador, que apoyaron la cultura y el deporte gallego como esencia de la vida sana, en espíritu y cuerpo, de esta villa termal.

Recuerdo de xela arias.


En su Lugo natal, aunque viguesa por vocación, homenajearon ayer algo más de medio centenar de personas a la escritora Xela Arias (Lugo, 1962), fallecida hace algo más de una década, y a la que recordaron con el descubrimiento de una placa en el que fuera el domicilio familiar. Amigos, personalidades de la cultura como la escritora Marica Campo, de la política, como el histórico nacionalista Xosé Manuel Beiras, o el presidente de la Asociación de Escritores en Lingua Galega, Cesáreo Sánchez Iglesias, además de familiares acudieron al lugar de Vilerma, en la parroquia sarriana de Maside. La lluvia no impidió honrar a esta licenciada en Filología Hispánica que pasó la mayor parte de su vida en la ciudad de Vigo, donde llegó a ser un referente en el mundo editorial y de la poesía de la mujer. A pesar de proclamar la independencia de cuerpos e ideas, su cuerpo pudo con ella. La poeta y traductora lucense Xela Arias Castaño murió el 2 de noviembre de 2003 en Vigo a consecuencia de un ataque cardiaca. Tenía solamente 41 años. Hija del desaparecido Valentín Arias, el que fue gerente de Galaxia y presidente de la Asociación de Traductores Galegos, Xela nació en Lugo, aunque al poco tiempo se trasladó a Vigo con su familia. En 1980 entró en el equipo de Xerais, junto a Xulián Maure y Roberto Pérez Pardo, donde desempeñó, hasta 1990, el trabajo de correctora de estilo y traductora. A partir de 1990 diversificó su trabajo entre varias editoriales y tras licenciarse en Filoloxía Galega por la Universidad de Vigo ejerció de profesora de Enseñanza Secundaria. Como traductora, realizó la traslación al gallego de obras como "Amor de perdición" (Xerais, 1986), de Camilo Castelo Branco, que obtuvo el Premio de la Sociedade da Lingua Portuguesa. n