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Damas de las camelias

la presidenta de la Diputación, Carmela Silva
la presidenta de la Diputación, Carmela Silva
Damas de las camelias


Gran alegría y satisfacción destilaba el acto celebrado ayer en Valença do Minho de puesta de largo de un nuevo organismo de colaboración bilateral y rango europeo. Amplia representación de ambos lados del Miño y protagonismo para la alcaldesa de Tomiño, Sandra González y la presidenta de la Diputación, Carmela Silva. La alcaldesa de Tomiño regaló a la concejal y presidenta provincial viguesa Silva una camelia del tipo "Rosalía", que según dijo había recogido ayer mismo de su propio  jardín. El nombre de la flor es por la poeta gallega, en un homenaje que coincidía con su aniversario, ampliamente celebrado. La presidenta de la Diputación agradeció el gesto y recogió el regalo, que mostró y mantuvo durante la reunión.

De uno a otro lado.
Por cierto que uno de los miembros de la mesa de Valença era Juan Ignacio Romero, alto funcionario del Ministerio de Presencia y número 3 de la Vicepresidencia quien acudía en representación del Gobierno al acto de constitución del grupo. A su lado se sentó Uxío Benítez, del BNG, miembro del gobierno de la Diputación, quien explicó que el de Juan Ignacio Romero había sido un auténtico viaje de la Eurorregión, ya que había llegado a Valença desde Madrid vía aeropuerto Sa Carneiro, en Oporto,  y se volvía a la capital de España por Peinador. Por cierto, que Benítez dio tales explicaciones en castellano por deferencia. Ahí queda el gesto.

Día de la madre.
En la mesa estaban colocados los carteles para señalar los sitios donde sentarse los alcaldes y altos cargos que iban a intervenir. Llamó la atención que al menos en el caso de Carmela Silva aparecía nombrada como Carmen Rego. Lo primero es lógico, ya que se trata de su nombre, pero lo segundo hay que explicarlo por el orden inverso de los apellidos en Portugal, donde primero va el de la madre, aunque al parecer el que se usa es el del padre. Todo un día de la madre extraordinario. 

Eméritos.
Rodeado de amigos, colegas de profesión y de los máximos responsables de la Comisaría de Vigo, el que fuera hasta hace unos días jefe de Fronteras, Ángel Fernández Amez, dijo adiós esta semana a años de trabajo en el Cuerpo Nacional de Policía. Con motivo de su jubilación, quiso invitar a las personas más cercanas a un aperitivo en el que compartió anécdotas y recuerdos y pasó el testigo a la nueva generación. Atrás queda una larga y fructífera trayectoria policial que comenzó en 1979. Aunque natural de Villaquejida en León, ha dedicado 27 años de su vida a trabajar por la seguridad de los vigueses, desde casi todos los ámbitos policiales. Ahora, le toca descansar y disfrutar de su tiempo libre, como ya lo hiciera sólo un mes antes su compañero en la Brigada de Extranjería, Fernando González. Entre los asistentes, además del citado y el comisario jefe Manuel Teijeiro,  estuvo presente el jefe de la base de Helicópteros de la Policía, con el que aparece en la imagen sobre estas líneas.
Por cierto, que también le tocó jubilación esta semana a otro histórico, éste del Concello de Vigo, durante años y años dolor de cabeza permanente de alcaldes y concejales de Personal. Se trata del impar Xosé Cabaleiro o Cabaleiro a secas como todo el mundo le llama, incluso su familia y amigos más próximos. Hoy contamos algunas de sus cosas en una entrevista con un personaje que marcó durante años la actividad del consistorio, con peleas históricas con Manuel Soto o Lois Pérez Castrillo, entre otros.