PELAYO NOVOA SOCIO BDO VIGO

“Vigo es una ciudad de emprendedores y sorprende la osadía al crear empresas”

nnn Pelayo Novoa (Ourense, 1972) es socio de de la firma internacional de servicios profesionales BDO en Vigo y ha participado en algunas de las grandes operaciones empresariales que se han realizado en Galicia en los últimos años.

Novoa participó en algunas de las grandes operaciones de los últimos años
Novoa participó en algunas de las grandes operaciones de los últimos años
“Vigo es una ciudad de emprendedores y sorprende la osadía al crear empresas”

Licenciado en Empresariales por la Universidad de Vigo, de hecho el alcalde Abel Caballero le recordó en la presentación de la nueva sede de BDO el jueves que le había dado clase, también estudió Dirección en el IESE y Finanzas Corporativas en el IE y es auditor. Ha pasado por Arthur Andersen, San José o Zona Franca y luego montó su propia empresa que se integró en 2011 en BDO. En el objetivo tiene abrir una oficina en A Coruña para estar cerca de los clientes en el norte.

BDO tiene una línea de negocio centrada en China. ¿También en Vigo?
BDO a nivel global tiene International Desks, para asesorar a clientes internacionales en su inversión en España, así como a nuestros clientes españoles en su inversión en países extranjeros. Desde el China Desk ofrecemos asesoramiento integral a empresas chinas y españolas. Antes de la crisis estaba pensada para ayudar a los empresarios españoles a invertir en China y ahora estamos ayudando a empresas chinas a invertir en España. Hemos hecho varias operaciones, como la venta de Albo, también asesoramos a China Sonangol, que entró en el capital de Grupo Rodman. Desde Vigo hemos abierto vínculos y de hecho cuando fue el presidente de la Xunta en junio a China nosotros fuimos invitados por BDO China y SKMI, que es el propietario de Albo.

En el caso de Albo ¿quién se puso en contacto?
Querían una empresa con marca de prestigio. SKMI trabaja con BDO China, que es la segunda marca de auditoría en el país, y cuando pusieron en marcha el proceso llamaron a BDO y desde la oficina de China contactaron con nosotros.

Teniendo en cuenta que había tantos miembros de la familia en la empresa ¿cómo fue la operación?
En las empresas familiares dependiendo del número de familiares que haya en el accionariado les cuesta más o menos tomar decisiones. No es lo mismo entre cuatro hermanos que entre 25 primos. Entonces las decisiones estratégicas, las que hacen cambiar el rumbo de la empresa, son más difíciles cuando el accionariado está atomizado. En el caso de Albo eran más de sesenta accionistas pero no fue un obstáculo. Los gestores eran de la familia y tenían línea directa con los propietarios y eso lo facilitó. Nos encontramos con gente muy profesional entre los chinos y muy honorables, que es un concepto que el empresario familiar le da mucha importancia y eso ayudó.

¿Hay más inversores chinos interesados en Galicia y en Vigo?
Ahora mismo que yo sepa no. Hubo alguna operación de componente deportivo y sé que han estado viendo alguna empresa más industrial, pero el tamaño muchas veces es una barrera.

Precisamente una de las cosas que se destaca en el informe que presentaron esta semana “Retos y perspectivas de inversión en Galicia en 2018” es la necesidad de que las empresas crezcan, ya orgánicamente ya con fusiones, y que tengan en cuenta a los fondos de inversión para ese crecimiento.
Hay empresas con mayor y menor visibilidad. A Inditex la conocen en todo el mundo, pero luego existen sectores en los que somos punteros, pero no es lo mismo facturar 1.000 millones de euros, que 40. El primer escalón para los fondos “private equity” es conseguir superar los 100 millones de euros de facturación. 

En estas operaciones ¿hacen un poco de psicólogos por los componentes emocionales en la empresa familiar?
Tienes que entender muy bien al que está al otro lado y la psicología de cada una de las partes. Porque muchas veces en las empresas familiares pesan las emociones y eso hay que saber gestionarlo y entenderlo. Todos tenemos familias y sabemos cómo pesa el componente emocional y tienes que tener mano izquierda, experiencia y ganarte la confianza. En BDO entendemos que la proximidad con nuestro cliente consiste no solo en la proximidad física, que también, de ahí que tengamos una cobertura geográfica tanto en España como a nivel global a través de la cual llegamos a 162 países con 1.500 oficinas. La clave también reside en comprender el entorno cultural del que proviene y eso facilita las operaciones. 

BDO también opera en sectores más nuevos como el del fitness.
La primera operación de cierta relevancia en la que asesoramos fue la entrada del fondo Atlas Capital en la empresa gallega Serviocio. El año pasado les asesoré en la venta de Aquafit, que gestionaba cinco instalaciones deportivas, y tres años antes asesoré a Serviocio en la  compra del club de tenis de Monterreal. Es un sector que tiene mucho crecimiento. Solo en concesiones de instalaciones deportivas hay más de 1.300 en España y la empresa que más tiene es Serviocio, con unas cuarenta, y tiene la sede en Carballo.

¿Cómo ha sido el recorrido del auditor en los últimos años?
Puede parecer que con la crisis el papel del auditor ha salido deteriorado, pero la función del auditor es clave para que los mercados y accionistas de las compañías cuenten con una opinión independiente sobre la imagen fiel y la situación financiera de una compañía. Por la enorme trascendencia de la información, somos una profesión regulada y muy importante. El jueves el alcalde de Vigo en el acto que celebramos en BDO recalcó nuestro papel fundamental en garantizar la seguridad en la economía.

Y en medio les cogió el caso Pescanova.
El caso Pescanova sigue inmerso en su proceso judicial, por lo que no vamos a realizar comentarios.

¿Dónde ha estado el crecimiento de la oficina de Vigo?
En auditoría hemos tenido un crecimiento en línea con el mercado y estamos muy satisfechos y también muy buenos resultados en otras líneas de negocio, especialmente en lo que tiene que ver con proyectos europeos, que tienen que ir acompañados de un informe del auditor. Además hemos crecido en asesoramiento financiero o financial advisory, en lo que se refiere a valoraciones, transacciones corporativas, y fusiones y adquisiciones.

¿Cómo ve 2018 para Galicia?
En Galicia las exportaciones están creciendo mucho. Llevamos muchos trimestres creciendo por encima del 3%, más que la media nacional, pero la economía gallega siempre va con cierto retraso y creo que todavía nos quedan meses de más alegría que otras comunidades. Me está sorprendiendo el turismo en Galicia y vemos empresarios y gestores con planes de expansión y de inversión. Hay un componente psicológico muy importante detrás de todo esto. Si piensas que las cosas van bien irán bien. Queda mucho por hacer pero la economía volverá a su sitio. En el caso de Vigo vemos buenas noticias del sector naval, la industria pesquera y la automoción. El reto para Galicia es la competitividad y que la tecnología y el conocimiento esté aquí. Vigo es una ciudad de emprendedores y sorprende el dinamismo y la osadía al establecer empresas y esta forma de ser viene desde hace más de un siglo. Coruña notó menos la crisis pero en Vigo, el sector naval o automoción han sido capaces de sobrevivir. n