ECONOMÍA

México sale al rescate de Pemex, dueño de Barreras

El Gobierno azteca adelanta medidas financieras para salvar a la petrolera, endeudada

Representantes de las armadoras y del astillero, ayer en el puerto vigués junto al barco.
Representantes de las armadoras y del astillero, ayer en el puerto vigués junto al barco.
México sale al rescate de Pemex, dueño de Barreras

El Gobierno mexicano sale al rescate de Petróleos Mexicanos (Pemex) -dueño del astillero vigués Barreras con un 51% de su capital- con un recorte de carga fiscal. “Para apoyar a Pemex no hay límites porque es una empresa estratégica y fundamental para la nación”, indicaba esta semana el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador.

El rescate, cifrado en unos 200 millones de dólares, representaría apenas un 5% de la deuda que acusa la petrolera -de más de 100 millones-, según recogen los medios de comunicación del país, que se hacen eco del crecimiento de la deuda financiera de la multinacional, de más de un 200% en la última década.
Pemex -a través de su filial PMI- mantiene una posición mayoritaria en Hijos de J.Barreras desde que entró en su accionariado en 2012. Fue un acontecimiento histórico que llegó de la mano de la Xunta con un anuncio de numerosos buques para construir en el astillero vigués y en otros de Galicia -hasta siete se llegaron a anunciar-, pero finalmente solo dos fructificaron, el buque-hotel para Barreras y otro gemelo que construyó Navantia en Ferrol. Además, también renunció al proyecto del puerto exterior Punta Langosteira en Coruña.
El astillero de Beiramar no contempla más barcos para la petrolera, al menos por el momento, y está centrado ahora en el segmento de cruceros con la construcción de uno de superlujo para la armadora norteamericana "Ritz-Carlton" en cuyo contrato figura una cláusula que incluiría dos más. 
La factoría que dirige José García Costas está trabajando también en dos cruceros para la noruega Havila, de los que se pondrá la quilla el próximo mes de marzo y tiene pendiente el ferri para la naviera Armas, que prevé construirlo también en las instalaciones viguesas al no fructificar las negociaciones con Navantia para que construyera el casco y liberara a Barreras de la falta de espacio que acusa y el 'overbooking' que tiene, con una cartera de pedidos que le asegura trabajo para varios años.