FERNANDO LÓPEZ MERA, PRESIDENTE DE DE LA ASOCIACIÓN GALLEGA DE EMPRESAS DE INGENIERÍA Y CONSULTORÍA

“La inversión en ingeniería supone siempre un ahorro”

Fernando López Mera acaba de ser elegido presidente de la Asociación Gallega de Empresas de Ingeniería y Consultoría (Ageinco) . Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos por la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de Coruña, López dirige la empresa viguesa Aquática. Toma las riendas de Ageinco después de que la anterior presidencia (con la empresa Enmacosa al frente) no agotase al mandato al ser liquidada, un ejemplo de la difícil situación que sigue afrontando el sector.

 

“La inversión en ingeniería supone siempre un ahorro”

¿Perciben la recuperación?
No, la crisis ha deteriorado mucho nuestras condiciones laborales en España ya que comparadas con otros países son mucho peores. Por el mismo trabajo, están pagando el doble de honorarios en países de Latinoamérica que aquí. 
¿Cómo afronta este mandato como presidente de Ageinco?
Estamos en un momento bastante complicado para nuestro sector, la consultoría de ingeniería y sobre todo la ingeniería civil. La crisis en la construcción tuvo muchos efectos adversos sobre nosotros sobre todo en la carga de trabajo nacional y en cuanto a los honorarios. La nueva junta directiva tiene dos objetivos, por un lado defensa de nuestro trabajo y hacer entender que el gasto en ingeniería tiene que entenderse como una inversión porque permite que en el conjunto de la obra se puede ahorrar  y, por otra parte, queremos ser una plataforma que ayude a las empresas a la internacionalización.
Es la vía del escape del sector, ¿no? ¿Cuánto supone el mercado exterior en su carga de trabajo?
En mi empresa más del 50% y, en líneas generales en Ageinco hay apuesta por el mercado exterior porque ofrece más oportunidades de trabajo y mejores condiciones.  
¿Qué mercados resultan más atractivos?
Algunas de nuestras empresas asociadas están haciendo trabajos en Emiratos Árabes o Qatar, otras en el norte de África y América Latina y también en Estados Unidos. El número uno es Latinoamérica y después estaría Oriente Medio.
De España ya ni hablamos.
En España hay poca carga de trabajo y tampoco  se le espera.  El mercado adelgazó mucho y la única manera de sobrevivir es salir fuera. Las condiciones de contratación y de trabajo sobre todo en el sector público se han deteriorado mucho en España.
¿Hay diversificación en la ingeniería y apuesta por nuevos nichos de mercado?
Es otra de las salidas que tenemos ante el parón en España y la crisis, buscar alternativas. 
Y las entidades financieras, ¿abren el grifo?
Parece que se empieza a percibir. Trabajamos en dos líneas, hemos hecho contactos con parlamentarios para que pueda haber en nuestros servicios un adelanto contra un aval. También trabajamos con algunas entidades bancarias para poder tener un convenio marco con una línea de avales. Queremos extender esta línea al ámbito internacional porque lo que nos está ocurriendo es que hay una duplicidad de avales. 
La junta directiva de Ageinco mantuvo un encuentro con la conselleira de Infraestructuras. ¿Qué le han transmitido?
Que no tiene sentido tener una ingeniería low cost porque así no se ahorra costes. Invertir en ingeniería supone siempre un ahorro en el coste final de la obra porque ésta está más controlada y con menos desviaciones. También le transmitimos que se siga cuidando el hecho de que no prime tanto la base económica a la hora de adjudicar un contrato y que primen otros criterios como la metodología, los plazos o la experiencia. También le hemos pedido que sea más comprensiva con nosotros a la hora de certificar nuestros trabajos y más ahora que estamos internacionalizando. Nos encontramos, a nivel internacional, que en otros países se nos exige la certificación por parte de los directores de los contratos realizados que nos crea ciertos problemas porque muchas veces la nomblecatura que usamos aquí no es la misma que se usa allí. En definitiva, que nos ayuden para que podamos internacionalizar. Por último, también le hicimos saber que para nosotros puede suponer una competencia desleal las empresas públicas de ingeniería porque ciertos trabajos se hacen con una encomienda directa a una empresa pública sin dejarnos participar a las privadas ni ir a concurso.