ECONOMÍA

La empresa familiar reclama estabilidad y competitividad

Ignacio Osborne destaca la confianza y la cultura empresarial como valores de estas compañías 

El director general del Instituto de Empresa Familiar, Juan Corona, durante su intervención.
El director general del Instituto de Empresa Familiar, Juan Corona, durante su intervención.
La empresa familiar reclama estabilidad y competitividad

n n n  El presidente del Instituto de la Empresa Familiar, Ignacio Osborne, pidió ayer "estabilidad para permitir mejorar la confianza en la economía española e impulsar la inversión", y "un marco económico, financiero, fiscal e institucional que ayude a potenciar la competitividad".
Osborne fue el encargado de la  clausura, en el Palacio de Exposiciones y Congresos de A Coruña (Palexco), del XIX Congreso Nacional de la Empresa Familiar que se celebró desde el lunes con el lema "Crecimiento con raíces", evento que en su próxima edición se celebrará en Toledo.
Durante el cierre, Osborne recordó el "complejo momento político, marcado por la prolongada interinidad del gobierno en funciones y la incertidumbre", que tiene "signos de recuperación tras la profunda crisis sufrida desde 2008".
"Crecemos más que Europa, y lo hacemos apoyados en el contexto de bajos tipos de interés y precios del petróleo y en el buen comportamiento de nuestras exportaciones. En los últimos años se ha apostado por las reformas que necesitaba España y los ciudadanos y las empresas hemos respondido", añadió, afirmando además que  "de cara al futuro, sin embargo, es fundamental avanzar en la estabilidad, para permitir mejorar la confianza en la economía española e impulsar la inversión".
Durante su intervención en la clasura aplaudió además el hecho de haber podido "intercambiar opiniones o puntos de vista con los líderes políticos y de opinión".

la economía real
"Sin rentabilidad no hay incentivo a la inversión y si no hay inversión, no hay empleo ni se puede garantizar un modelo social como el actual", dijo. Este crecimiento sostenido "equivale a caminar juntos, empresas, trabajadores, Administración, y hacerlo combatiendo el paro o las desigualdades" en un contexto en el que "las empresas familiares representan la economía real, tangible y social, asociada al empleo y al bienestar regional".
Destacó varios valores de las compañías que pertenecen a una familia como la estabilidad y la confianza, la cultura empresarial, el patrimonio cultural de la sociedad, el legado empresarial y la relevancia de hacer transferencias a través de la familia.
Los "principales objetivos" de las empresas familiares están centrados en el I+D+i y desean "ir hacia un modelo con una estructura flexible y competitiva" que permita adaptarse "a las circunstancias cambiantes del entorno". "Hay dos maneras de entender la vida o, mejor dicho, se puede vivir la vida de dos maneras diferentes: con miedo o con ilusión. Los empresarios familiares estaremos siempre en el segundo", concluyó Osborne.n