El precio de los carburantes se dispara de con la subida del petróleo tras el fin del pacto nuclear iraní

En los últimos dos meses llenar el depósito se ha encarecido un 5% más, rozando precios que no se veían desde verano de 2015.

El precio de los carburantes se dispara de con la subida del petróleo tras el fin del pacto nuclear iraní

Después de varios años sin que el precio de los carburantes dieran demasiados sustos al bolsillo de los ciudadanos, el anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de poner fin al acuerdo nuclear firmado en 2015 con Irán, comienza a notarse de manera considerable a la hora de llenar el depósito de sus vehículos. 

La primera reacción de los mercados ante esta decisión ha provocado que el barril de Brent, de referencia para Europa, alcanzara este jueves los 77 dólares, unos máximos que no veíamos desde noviembre de 2014. Aunque las últimas semanas la escalada era ya significativa, este ascenso supone un 20% más que los 64 dólares en los que cotizaba a principios de año.

La incertidumbre de los inversores ante las posibles sanciones que EE.UU. aplicará a Irán, sumado al ataque lanzado por Israel en suelo sirio contra objetivos iraníes tras el disparo de cohetes por efectivos persas contra los Altos del Golán, ha hecho que incluso llegara a alcanzar los 78 dólares por barril. 

Por su parte, el barril de petróleo de calidad Texas, de referencia para EE.UU. alcanzaba hoy los 71,89 dólares, lo que supone una revalorización del 19% en 2018.

Aunque las estaciones de servicio todavía no han trasladado todos estos incrementos, la inflación de los combustibles ha sido imparable durante las últimas semanas. Así pues, el litro de gasolina de 95 octanos se ha situado esta semana en los 1,31 euros, lo que supone un 2% más que a principios de mes y rozando precios que no se veían desde finales de julio de 2015.  Por su parte, el precio medio del litro de diésel se ha situado en los 1,21 euros, un 3% más que a principios del mes de mayo, según datos del Geoportal del Ministerio de Energía

El propio ministro de Energía, Turismo y Agenda Digital, Álvaro Nadal, ha asegurado que desde el Gobierno se vigilará de cerca los precios de los carburantes para que no se reflejen otros factores ajenos al alza del crudo.

Reacción en el mercado de divisas

Por lo que respecta al seguimiento del mercado forex durante este mes de mayo, el euro acumula una depreciación del 1,9% respecto al dólar, mientras que el precio del barril de Brent en dólares se ha encarecido un 4,5%. 

Parece que a corto plazo, las tensiones políticas entre EE.UU. e Irán son positivas para el dólar. La subida del precio del crudo tiende a empujar al alza a la inflación y por consiguiente los tipos de interés en EEUU., mientras que los tipos de interés en la eurozona continúan anclados por la actual política monetaria del Banco Central Europeo (BCE). Con esto se amplía el diferencial en tipos entre ambas zonas, lo que le otorga una posición alcista a la divisa estadounidense. 

Lucha por liderar el mercado del petróleo

Según los últimos datos de la OPEP, la capacidad productiva de Irán está en unos 3,8 millones de barriles al día en marzo, lo que supone casi una décima parte de todos los países que conforman la organización. 

Aunque no es uno de los mayores productores del cartel de la OPEP, su producción de más de dos millones de barriles diarios en el mercado había supuesto una moderación en los precios del crudo. Por lo que si dejara de comercializarse en el mercado internacional, la oferta de esta materia prima se reduciría y se registrarían nuevos precios al alza. 

Ante esta situación, el ministro de Energía del primer productor mundial, Arabia Saudí, ya se ha apresurado en anunciar que “trabajará con los principales productos de petróleo en el interior y exterior de la OPEP y con los principales consumidores para limitar el impacto de cualquier penuria de aprovisionamiento”. 

Arabía Saudí produce cada día diez millones de barriles de crudo, lo que supone casi un tercio de lo que se produce entre los miembros de la OPEP. Si ocupa el espacio que pudiera dejar Irán, el precio del petróleo no tendría por qué seguir subiendo de forma constante.