FÚTBOL

Isco, profeta en su tierra

El malagueño ajustició a su exequipo con un golazo de falta y una asistencia a Casemiro

Isco se disculpa con la que fue su afición tras hacer el primer gol.
Isco se disculpa con la que fue su afición tras hacer el primer gol.
Isco, profeta en su tierra

Isco volvía ayer a su tierra para enfrentarse al que fue su equipo y, a pesar de las situación extrema del Málaga, no tuvo piedad y guió al Madrid hacia una victoria que se cimentó en un gran gol de falta del mediapunta en la primera parte y otro de Casemiro, servido en bandeja por el propio Isco tras una fabulosa maniobra de Benzema. Rolan aprovechó un error de Vallejo para maquillar el resultado sobre la bocina. Con esta victoria, el equipo blanco recupera la tercera plaza y el costasoleño atisba ya la Segunda División.
La presión tímida al inicio del Málaga, que quería el balón, fue escasa, porque el Real Madrid cogió el timón y el mando, y con varias acciones del delantero francés Karim Benzema, avisó. Quince minutos tardó el conjunto madridista en crear la primera acción de peligro, con un remate de cabeza de Kovacic, a centro de Lucas Vázquez, que frenó el guardameta Roberto con una excelente intervención. Lucas pudo adelantar a su equipo tras un pase milimétrico de Isco, que la defensa no logró despejar, pero su disparo se fue fuera.
28 minutos aguantó el Málaga con la igualada a cero hasta que Isco, al que le hicieron falta en la frontal del área, lanzó y marcó, pidiendo perdón a los aficionados malaguistas que tanto le veneran. El Madrid sesteó tras el gol, pero el cuadro costasoleño, bloqueado por su situación, no era capaz de aprovecharlo. De esta forma, casi a medio gas, el equipo blanco sentenció el choque a la hora de encuentro. Benzema se inventó una maniobra mágica en la frontal para meter en profundidad para Isco. Solo ante Roberto, el malagueño le regaló el gol a Casemiro, que solo tuvo que empujar a la red.
El Málaga reaccionó en un tramo final en el que los blancos desconectaron del todo. Ya en el descuento, Rolan aprovechó un error garrafal de Vallejo para anotar el 1-2 que precedió al pitido final.n