WIMBLEDON

Federer eterniza su dominio

El suizo gana Wimbledon por octava vez ante un Marin Cilic condicionado por una lesión en la planta del pie

Roger Federer levanta el trofeo que le acredita como ganador de Wimbledon por octava ocasión.
Roger Federer levanta el trofeo que le acredita como ganador de Wimbledon por octava ocasión.
Federer eterniza su dominio

Las lágrimas protagonizaron la final de la 50ª edición de Wimbledon en la Era Open. Las de Roger Federer, que rompió a llorar al ver a sus cuatro hijos en el palco tras vencer a Marin Cilic por 6-3, 6-1 y 6-4 y lograr el título por octava vez, y las del croata al saber que no podía competir al máximo nivel tras lesionarse la planta del pie izquierdo.
Federer se convirtió en el jugador que más veces ha ganado este Grand Slam, y el más veterano en lograrlo, al imponerse a Cilic en una hora y 41 minutos. Además, conquistó el título por primera vez sin ceder un set.
Un 'ace' sirvió para que Federer cerrara la contienda y se hiciera con su decimonoveno título 'major'. Así rompió la igualdad que mantenía en Wimbledon con el británico William Renshaw, hombre récord en los albores de este grande, y el estadounidense Pete Sampras, ya en la Era Open.
Cilic, campeón del Abierto de EE.UU. en 2014, se vio perjudicado por una lesión en la planta del pie izquierdo, por la que lloró desconsoladamente al término del tercer juego del segundo set (3-0).
Parecía que iba a retirarse, pero saltó de nuevo a la central tras una gran ovación del público. Luego, actuó disminuido ante Federer, que no tuvo compasión.
La final fue la más corta en juegos desde que el tenista australiano Lleyton Hewitt se impuso en la de 2002 al argentino David Nalbandian por 6-1, 6-3 y 6-2.
Con su lesión, Cilic no pudo mostrar el buen juego que le había llevado a disputar la segunda final del Grand Slam de su carrera, con un objetivo: vencer a Federer en por segunda vez en un grande. El croata, que había llegado a la final con 130 saques directos, sólo logró cinco ante Federer, que anotó tres más que él. El helvético ganó el encuentro en los errores no forzados, con solo ocho en su cuenta, por 23 de Cilic.
El suizo conquistó así su segundo Grand Slam este año, tras vencer a Nadal en la final del Abierto de Australia. Lleva ya cinco títulos esta temporada y con su victoria, a sus 35 años y 342 días, se convierte en el jugador más veterano en la historia en ganar Wimbledon.
El suizo recuperará hoy la tercera posición en la lista mundial, por primera vez desde agosto de 2016, por detrás de Murray y Nadal.n