ATLETISMO

España va de marcha

Los oros de Álvaro Martín y María Pérez, la plata de Diego García y el 4x400 impulsan al equipo

Diego García, María Pérez y Álvaro Martín lograron tres medallas para España en marcha.
Diego García, María Pérez y Álvaro Martín lograron tres medallas para España en marcha.
España va de marcha

España consiguió cuatro medallas ayer en el los Campeonatos de Europa de atletismo, que se disputan Berlín. El extremeño Álvaro Martín y la andaluza María Pérez regalaron ayer a España un doblete de oro histórico en los 20 kilómetros marcha en una sesión matutina que reportó tres metales al equipo español.
En la prueba masculina, Álvaro, vencedor con un tiempo de 1h20:42, hizo doblete junto con el madrileño Diego García –plata con 1h20:48– y sucedió como campeón a otro español, el murciano Miguel Ángel López, que redondeó el éxito español con su sexto puesto (1h21:27). Tres medallas en una sola jornada y cuatro en total para la gloriosa escuela española de marcha, hoy por hoy comandada federativamente por el vigués Santi Pérez y que el martes pasado había estrenado el medallero con el bronce de Julia Takacs en 50 kilómetros.
La jornada sabatina empezó con un susto cuando los bomberos se pusieron a revisar alcantarillas en busca del origen de un sospechoso olor a gas, lo que determinó una salida conjunta. Alemanes y españoles se dejaron vez al frente del grupo en los primeros minutos. Las condiciones meteorológicas –18 grados, 52 por ciento de humedad– se mostraron algo más benignas para los marchadores de 20 kilómetros que el martes pasado para los de 50, que hubieron de soportar 32 grados.
En el kilómetro 16, pasada la hora de competición, apareció el ruso Vasily Mizinov, el más rápido del año entre los contendientes (1h18:54), que se llevó de escolta a los dos españoles. Su ataque duró poco. En el decimoctavo kilómetro Martín puso un alto ritmo de crucero, dejo atrás a García y a Mizinov y se fue en busca de su primera gran victoria internacional, mientras por detrás el madrileño ajusticiaba al ruso en la lucha por la plata.
La granadina María Pérez, la mujer de Orce, venció con el mejor tiempo en la historia de los campeonatos (1h26:36), seguida de la checa Anezka Drahotova (1h27:03) y de la italiana Antonella Palmisano (1h27:30). La constancia de Drahotova terminó por dejarla sola por delante en el décimo kilómetro, perseguida por Palmisano –cuarta en los Juegos de Río 2016 y en los Mundiales de Londres 2017–, la lituana Zivile Vaiciukeviciute y María Pérez, que llevaba una tarjeta roja (la tercera implica descalificación). Checa e italiana dejaron atrás a la española al cumplirse la hora de competición, pero inmediatamente Drahotova se deshizo de Palmisano y la granadina se recuperó y emprendió un brillante contraataque. Laura García Caro, sexta con récord personal (1h28:15), también rayó a gran altura.

Bronce en 4x400
Por otra parte, el relevo español de 4x400 metros, formado por Óscar Husillos, Lucas Búa, Samuel García y Bruno Hortelano, consiguió la medalla de bronce después de haber estado en cabeza durante toda la prueba hasta que faltaron veinte metros para la meta. El experimentado belga Kevin Borlee, que remataba la posta en el equipo defensor del título, dosificó mejor sus esfuerzos y aniquiló en la recta final a un impetuoso Bruno Hortelano que había recibido el testigo con dos metros de ventaja sobre el belga y fue aumentando la diferencia de forma espectacular durante tres cuartos de vuelta.
Pero de pronto Bruno se quedó sin energías. Su ritmo decayó de forma alarmante en la recta y fue aniquilado por el mejor de los hermanos Borlee, que cruzó la meta con un crono ganador de 2:59.47.
Hortelano, que recorrió angustiosamente los últimos metros, fue adelantado también por Martyn Rooney, dos veces campeón de Europa individual, que dio a Gran Bretaña la plata con 3:00.36, mientras el plusmarquista español se arrojaba sobre la línea para no perder también el bronce, que ganó con 3:00.78, segunda mejor marca española de la historia.
La coincidencia en el tiempo de cuatro atletas con marcas cercanas a los 45 segundos (dos por debajo, Hortelano y Husillos, y dos por arriba, Lucas Búa y Samuel Sánchez) obró el milagro de que España consiga, por segunda vez en su historia, subir al podio en el relevo largo, un año después de obtener un brillante quinto puesto en los Mundiales de Londres.
La única vez que había sucedido fue hace veinte años, en Budapest, con un cuarteto formado por Antonio Andrés, David Canal, Andrés Martínez y Juan Trull, que obtuvo la medalla de bronce con un tiempo de 3:02.47, por detrás de Gran Bretaña y Polonia.
El éxito pertenece también al madrileño Mark Ujakpor y al canario Darwin Echeverry, los dos atletas que se batieron por ganar la plaza de finalistas en sustitución de Hortelano y Husillos, que competían en finales individuales.
Hortelano, cuarto en la final de 200, pudo, al fin, colgarse una medalla en su regreso a la competición después de casi dos años de inactividad tras su accidente de tráfico en 2016.
Las otras dos oportunidades de medalla para España resultaron fallidas. En 800, el polaco Adam Kszczot, dos veces subcampeón mundial, conquistó su tercer título consecutivo con su habitual maestría en una carrera que situó séptimo y penúltimo, con 1:46.41, al salmantino Álvaro de Arriba, que estaba entre los favoritos a subirse al podio. n