La antorcha, la turista aclamada

En las calles de Londres se respiraba hoy un ambiente festivo ante la llegada al centro de la ciudad de la antorcha olímpica, que fue recibida por miles de personas en la víspera de la inauguración de los Juegos.
Tras recorrer cerca de 13.000 kilómetros a lo largo del Reino Unido en los últimos 69 días, la llama procedente de Olimpia, donde se disputaban los Juegos en la antigüedad, fue la protagonista de una multitudinaria celebración a lo largo de los puntos más reconocibles de la capital británica.
Muchos londinenses salieron de sus casas y sus oficinas para ver pasar la antorcha, y se unieron a la multitud de turistas que esperaba a la llama en puntos como la plaza de Trafalgar, el puente del Milenio y la comercial Regent Street.
También asistieron a uno de los relevos de la antorcha los príncipes Guillermo y Catalina, que esperaban la llegada del fuego olímpico a las puertas del Palacio de Buckingham, vestidos con el uniforme de calle del equipo olímpico británico y acompañados por el príncipe Enrique. Antes, la antorcha se había detenido ante la residencia oficial del primer ministro británico, en el número 10 de Downing Street, donde el 'premier' David Cameron y su esposa, Samantha, fueron testigos de uno de los relevos del día.
Los espectadores que se apostaban en las calles de Westminster, en el centro de la ciudad más turística del planeta, con 14 millones de visitantes al año, vieron además cómo el secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon, recorría cerca de 300 metros con el fuego olímpico en sus manos.
Seis guardias vestidos con ropa deportiva rodeaban en todo momento a los relevistas.