TENIS

Anderson gana con un 26-24 en el último set

El surafricano Kevin Anderson derrotó ayer en un agónico partido al estadounidense John Isner, por 7-6 (6), 6-7 (5), 6-7 (9), 6-4 y 26-24 en seis horas y 36 minutos para alcanzar la final de Wimbledon por primera vez, la segunda del Grand Slam en su carrera.

El partido entre Anderson e Isner duró más de seis horas y media.
El partido entre Anderson e Isner duró más de seis horas y media.
Anderson gana con un 26-24 en el último set

Fue el segundo partido más largo en la historia de Wimbledon, y la semifinal más larga de la historia del Grand Slam, y en ella, Anderson, de 32 años y 58 días, octavo del mundo, finalista del Abierto de EE.UU. el año pasado y verdugo del suizo Roger Federer en cuartos esta semana, fue el más fuerte.
El de Johannesburgo se enfrentará mañana en la final del All England Club al ganador del duelo entre el español Rafael Nadal y el serbio Novak Djokovic. Al cierre de esta edición, el serbio había ganado el primer set y el mallorquín el segundo.
Anderson ganó los dos últimos sets, los únicos en los que no hubo desempate, con una rotura final en el juego 49, cuando el de Greensboro daba señales de calambres en sus piernas y cabizbajo sabía que se le escapaba la oportunidad de disputar su primera final de un Grand Slam. En ese juego, Anderson cayó al suelo y fue capaz de levantarse, devolver la bola y luego ganar el punto. Y el público de la central rugió entusiasmado.
Isner acabó con 53 saques directos, (214 en el total del torneo), batiendo el récord del croata Goran Ivanisevic, de 212.