TENIS

Una victoria, un poco de marisco y un amigo

Rafa Nadal triunfó con 16 años en el torneo Future de Vigo, "del que guardo un gran recuerdo, fue una de mis primeras victorias" 

Abel Caballero, alcalde de Vigo, participó en la presentación del acto.
Abel Caballero, alcalde de Vigo, participó en la presentación del acto.
Una victoria, un poco de marisco y un amigo

Rafa Nadal llegó al torneo de Vigo en el año 2002 acompañado por Toni Colom como entrenador y por su compañero Tomeu Salvá, que "le dimos una de las invitaciones del torneo. Los dos venían de ganar en cadetes y nos la pidieron. De Rafa ya se veía una buena progresión y el otro era un amigo de Manacor que siempre jugó con él. De hecho, hace unos meses entró en su equipo de trabajo", explica Fernando Rey, director del torneo del Club de Campo cuando el manacorí lo disputó y ganó. 
"Ya tenía todas las costumbres con la toalla o sobre el saque que tiene ahora", rememora y también que "la final se jugó en dos días por la lluvia y el torneo finalizó el domingo por la tarde –normalmente lo hace en sábado–  con mucha gente en la grada porque su rival, el argentino Antonio Pastorino, cayó bien al público y la afición estaba dividida", rememora el dirigente. 
Por su parte, el propio Rafa Nadal reconoció ayer en el auditorio Mar de Vigo que "guardo un buen recuerdo porque fue una de mis primeras victorias. Y, claro, por eso siempre lo recuerdas". Ahora el balear tiene 32 años por los 16 con los que ganó en el verano de 2002 en Vigo. "No te puedes imaginar lo que quieres ganar en el futuro. No estaba preparado para soñar en nada más que no fuera ganar el torneo de Vigo. Mi realidad era aquella. Después, las cosas van cambiando. Nunca he pensado mucho más allá de vivir y competir en el momento". 
El manacorí rebusca en su memoria y expresa que "recuerdo poder ir caminando al torneo, comer marisco algún día por la noche y también algunas chuches. Ahora como menos, que me cuido más". 
El tenista matiza que de aquel joven mantiene la ilusión y también que ganó en "el conocimiento que da la experiencia". Por su parte, Fernando Rey explica que "su entorno ya era muy bueno. Venía bien dirigido y siempre mantuvo la humildad. De hecho, recuerdo que acababa de ganar, le preguntabas y te decía que su próximo objetivo era pasar alguna ronda en su siguiente torneo que era en Irún, justo después de ganar en el Club de Campo, que era mejor que el del País Vasco".