CELTA

Viaje de la calma a la tempestad

Torrecilla se reencuentra con el Celta por primera vez desde su llegada al Betis, que ya ha cambiado de técnico

Miguel Torrecilla (i.), durante la presentación de Víctor Sánchez del Amo como nuevo entrenador del Betis.
Miguel Torrecilla (i.), durante la presentación de Víctor Sánchez del Amo como nuevo entrenador del Betis.
Viaje de la calma a la tempestad

Miguel Torrecilla se reencuentra este domingo con el Celta por primera vez desde que el pasado verano cambió Vigo por Sevilla. El ahora director deportivo del Betis, que lo fue en las últimas siete temporadas del club vigués, ha tenido que lidiar ya con su primera gran crisis en el conjunto verdiblanco. No en vano, tras la undécima jornada tomó la decisión de prescindir de los servicios de Gustavo Poyet, técnico al que él mismo fichó, para otorgar los mandos del Betis a Víctor Sánchez del Amo. El salmantino ha cambiado la calma en la que se había instalado el Celta los últimos años por la tempestad de un equipo que no ha comenzado la temporada como hubiera deseado.
Torrecilla compareció ayer para cumplir con su tradicional norma de los tercios, abandonada en sus últimos tiempos en Vigo debido al progresivo proceso de opacidad vivido por el Celta. Y lo hizo por vez primera en su carrera después de haber destituido ya a un entrenador. "En 17 años es la primera vez que me siento a hablar tras cumplir el primer tercio de temporada con un cambio de entrenador. Fue una decisión difícil y que puede dar cierta negatividad a este periodo. Hay que asumir el hecho de entender que algo no estaba funcionando y que eso nos demandaba el cambio del capitán del barco", explicó el exjugador charro.
Durante sus siete años en Vigo, Torrecilla únicamente se vio obligado a buscar un nuevo entrenador mediada la temporada en una ocasión, cuando Carlos Mouriño decidió prescindir de los servicios de Paco Herrera en la primera campaña de la actual etapa en Primera. Abel Resino ocupó su lugar y cumplió el objetivo por el que se le contrató: la permanencia. Cuando llegó al Celta, el entrenador ya era Eusebio Sacristán, al que mantuvo hasta final de curso para fichar después al propio Herrera, que devolvió al equipo a Primera.
Tras la salvación obtenida con Resino, el Celta prescindió de sus servicios para incorporar como entrenador a Luis Enrique Martínez, quien un año después se marchó al Barcelona, abriendo las puertas del conjunto vigués a Eduardo Berizzo. Eusebio, Herrera, Resino, Luis Enrique y el 'Toto'. Cinco entrenadores en siete años. En el Betis, Poyet, que al contrario que Eusebio sí fue fichado por él, le ha durado once jornadas.
Sin embargo, Torrecilla prefiere esperar a final de temporada para ponerle una nota al equipo, fiel a su costumbre. Ni siquiera la insistencia de la prensa andaluza le llevó a valorar en profundidad lo sucedido hasta la fecha. "Entiendo la pregunta, pero cada uno contesta las preguntas por cómo le han ido las cosas. He vivido experiencias muy recientes de entrar en el mercado de invierno con el equipo en descenso y acabar cerca de Europa", explicó en referencia a la remontada realizada por el Celta en la segunda vuelta del campeonato con Luis Enrique en el banquillo. "Hemos reconocido que tenemos que mejorar, pero la nota que me tiene que importar como director deportivo es la del final. Cuando inicias un año de proyecto, lo que haces es tomar decisiones para buscar el objetivo y tenemos margen de mejora del potencial de la plantilla", agregó el salmantino.
Una de las cuestiones a debate en el Betis es el escaso protagonismo de buena parte de los trece fichajes realizados por el club el pasado verano. Sólo cuatro de ellos están entre los once jugadores más utilizados y ninguno entre los cinco con más minutos. "Son jugadores que ficha el Betis, no los ficha Torrecilla", apuntó ayer el charro. "Como director deportivo no me tiene que preocupar si en vez de jugar Ceballos lo hace Felipe Gutiérrez. Tenemos que pensar que hemos formado una plantilla para que el Betis cumpla los objetivos", agregó el responsable bético.
Pese a todo, Torrecilla se mostró muy optimista en su discurso. En primer lugar porque confía en el trabajo que está llevando a cabo Víctor Sánchez del Amo, desde cuya llegada el Betis ha ganado dos de los tres partidos disputados. "Es un entrenador muy metódico. Cuida todos los detalles. Lleva aquí algo más de dos semanas y parece que lleve aquí dos años. Ha llegado muy preparado para un proyecto al que se ha subido en marcha, se le ve cómodo y comprometido", indicó.
Del mismo modo, Torrecilla destacó el apoyo de la afición bética. "Ya he comprendido el 'manque pierda'. Eso no lo tiene nadie, es muy grande, sabes que siempre vas a tener a la gente contigo pase lo que pase. Esa responsabilidad ya la sé, estoy apasionado por estar en este proyecto", dijo el salmantino, que tal y como siempre afirmaba en Vigo recalcó que su objetivo es permanecer mucho tiempo en el Betis: "Intento mejorar a diario y para ello me analizo cada día. Me considero un director deportivo joven, quiero tener ese margen de mejorar y quiero hacerlo en el Betis. He venido para estar aquí diez años. He venido para que el proyecto se consolide, no estoy aquí de paso".n