Todos los caminos conducen a Vigo

Los clubes vigueses incorporan a extranjeros que elevan el nivel deportivo mientras ellos descubren la ciudad y su cultura

El tongano Tatafu, el angoleño Anderson, la croata Andric, el peruano García, la maliense Keita, el mexicano Zavala y la australiana Shelley Cronau.
El tongano Tatafu, el angoleño Anderson, la croata Andric, el peruano García, la maliense Keita, el mexicano Zavala y la australiana Shelley Cronau.
Todos los caminos conducen a Vigo

Baloncesto, voleibol o fútbol. Tonga, Mali o México. Los equipos de Vigo reúnen en sus filas a jugadores procedentes de distintos puntos del planeta que defienden sus correspondientes camisetas y aprovechan el deporte para descubrir la ciudad y añadir experiencias personales y deportivas a su trayectoria vital.
Minata Keita afronta esta temporada su segunda etapa en el Celta Zorka, tras la que vivió en el curso 2014/15. Entonces, aportó una media de 14 puntos y 12 rebotes por partido, mientras que en la actual, al final de la primera vuelta, promedia 14 puntos y 9 rebotes. La pívot de Mali asegura que decidió regresar a Vigo el pasado verano porque "en esta ciudad me siento muy contenta. El club es como una familia y el equipo trabaja muy bien, muy duro, así que cuando me propusieron volver no lo dudé".
Keita afirma que su lugar favorito de Vigo es "todos los restaurantes" y entre sus platos favoritos se encuentran "la paella, el marisco, la merluza y la tortilla de patatas". Sin embargo, en estas fiestas navideñas lo más probable es que no pueda probar ninguno de ellos porque, explica, "voy a pasar las vacaciones con mi familia en París, que tengo dos hermanas allí. Iré con mi marido los diez días libres que nos ha dado el Celta". En el equipo de balonceste femenino comparte vestuario con Sarah Ogoke, de Nigeria.
El Amfiv de baloncesto en silla dispone de hasta tres jugadores foráneos, cada uno de una parte del planeta: el mexicano Salvador Zavala, la australina Shelley Cronau y el holandés Frank de Jong. Zavala llegó al Amfiv en el verano de 2015 y desde entonces ha sido uno de los pilares fundamentales de los éxitos del equipo vigués, que este año firmó la mejor temporada de su historia al conquistar la Challenge Cup europea y clasificarse para la 'final a cuatro' en la liga de División de Honor. El jugador mexicano recuerda que decidió venir a Vigo "por una promesa que le había hecho al anterior presidente, Pablo Beiro -fallecido en febrero de 2015-. Le dije que podía contar conmigo porque me gustaba la ciudad. Ahora he empezado mi tercera temporada aquí y estoy muy contento". El americano asegura que "me gusta toda la ciudad. He recorrido el centro, el casco antiguo y toda la avenida de Castelao hasta la Gran Vía en silla de ruedas y me parece todo estupendo. La gente me ha acogido muy bien y de la comida me gusta sobre todo el pulpo, que es una delicia". 
Por su parte, Cronau cumple su segunda campaña en el Amfiv, club al que llegó en 2016 "porque mi marido (el también jugador del Amfiv Agustín Alejos) es de Vigo y el club se había portado muy bien conmigo cuando venía por aquí. Conozco la ciudad y a la gente y era una buena opción para seguir con mi carrera deportiva".
La jugadora australiana señala que "me encanta la ciudad porque no es demasiado grande y resulta más familiar. En Australia yo vivo también al lado de la playa y tener el mar aquí cerca me gusta mucho, me recuerda a mi tierra. Por eso mi lugar favorito es Samil".
Perfectamente integrada en Vigo, Shelley pasará las vacaciones en la ciudad con la familia de su marido antes de retomar una competición de la que dice que "hemos sufrido altibajos, pero teniendo en cuenta las dificultades que hemos padecido por las lesiones y la falta de efectivos, podemos decir que el balance es bastante bueno. Uno de los objetivos, que era clasificarnos para la Copa del Rey, ya lo hemos cumplido". 
El Xuvenil de Teis milita en la Superliga 2 de voleibol y es una formación completamente amateur. Sin embargo, por motivos de trabajo, estudios y también personales, militan en su equipo la italiana Federica Farabegoli y la croata Tea Andric. 
La jugadora balcánica expresa que "hace una año que llegué a Vigo, lo estoy descubriendo. Ahora veo cómo son el invierno y la Navidad. Me gusta mucho. Me sorprendió el centro, cómo lo decoró el alcalde, y me encanta. Aprovecho el tiempo libre para hacer compras, pasear y disfrutar del ambiente. Me gusta mucho la playa, pero ahora en invierno nada, no la veo ni desde el bus".  Andric ha pasado unos días en Italia con su hermano antes de viajar hasta Croacia para estar con sus padres y volver a Vigo en enero.
El Rápido de Bouzas ascendió esta campaña a Segunda División B y confeccionó una plantilla en tiempo récord. Pescó en el fútbol portugués al angoleño Anderson Emanuel Castelo Branco da Cruz y directamente desde Perú llegó Claudio García. 
Anderson indica que "llevo dos años en España. El primer año me salió la opción de ir al Verín y todo el mundo quiere jugar aquí porque es un país donde el fútbol está muy bien. No tuve que pensarlo. Este año me fichó el Rápido de Bouzas. Me sonaba el nombre, pero nunca había estado aquí. La ciudad me gusta, es muy bonita y muy tranquila y la verdad es que lo estoy pasando bien". 
Por su parte, Claudio García tardó en asentarse en la ciudad por cuestiones burocráticas. Todavía tiene mucho por explorar y explica que "no conocía nada de Vigo. Poco a poco, lo estoy viendo. Po lo poco que conozco, es una ciudad bonita. Me gusta". Eso sí, reconoce que "en Perú ahora es verano y el frío aquí es intenso, hay que abrigarse bien". Sobre el Rápido, expresa que "tengo que adaptarme poco a poco al fútbol de aquí porque es más rápido, hay otro nivel". 
Maka Tatafu acumula años en Vigo. Llegó en verano de 2013 para una temporada y ya es todo un veterano en el Kaleido Universidade de rugby. El extranjero más asentado en la ciudad es el de origen más lejano porque Tonga está en la parte opuesta del planeta. A más de 17.000 kilómetros de Vigo en línea recta. "La comida está muy rica, todo es delicioso. Carne, verduras o pescado. Me gusta mucho la gente de Vigo, me han tratado muy bien", explica Tatafu, que espera una hija viguesa. Aunque respecto a Tonga reconoce que "aquí hace más frío y el agua del mar está fría. Allí siempre está caliente".n