CELTA

La pequeña maldición de Maxi

El uruguayo anotó en siete de los ocho partidos en los que el Celta no supo administrar una ventaja en el marcador

Maxi Gómez golpea el balón durante el entrenamiento de ayer.
Maxi Gómez golpea el balón durante el entrenamiento de ayer.
La pequeña maldición de Maxi

Maxi Gómez es feliz. Como para no serlo acumulando ya 12 goles (o 13, si se cuenta el logrado ante el Betis en la segunda jornada no otorgado por el acta, que lo da en propia meta) en su primera temporada en España –y en Europa– y en su primera experiencia fuera de Uruguay a sus 21 años. Junto a Iago Aspas, amenaza con batir los récords goleadores de las mejores delanteras del Celta de la historia –ya ha igualado a la formada por Catanha y Mostovoi en toda una temporada con sólo 22 jornadas– y de manera individual ya ha superado en tantos a recientes arietes célticos como Guidetti y Larrivey, que en todo su periplo celeste anotaron 11.
Sin embargo, la felicidad no es total por un mal fario que acompaña a muchos de sus tantos: los marcó en partidos en los que el Celta manejó una ventaja en el marcador y no supo mantener, pediendo dos o tres puntos. Es decir, lo sucedido el pasado domingo, cuando dos tantos del uruguayo no bastaron para ganar al llegar el tanto del empate del Espanyol en la recta final del choque.
Es bien sabido que esa situación de no saber jugar con una renta en el marcador no es la primera vez que le sucede al equipo vigués esta temporada. Concretamente, le ha sucedido en ocho partidos y en siete de ellos el gol o alguno de los goles anotados por los pupilos de Juan Carlos Unzué fueron obra de Maxi. En los ocho, si se le otorga la ya mentada diana ante el Betis.
Es para verlo. En la primera jornada, dos goles del uruguayo ante la Real, un 2-1 a favor durante y un 2-3 final; en la segunda, visita al Betis, 0-1 de inicio de Maxi y 2-1 final; en la quinta, 1-0 de Maxi ante el Getafe y 1-1 al final; en la séptima, 1-0 primero y 3-2 después para acabar 3-3 ante el Girona con otro tanto de Maxi; en la décima segunda, 0-1 al Sevilla con gol de Maxi y 2-1 final; en la décima cuarta, 0-1 de arranque en el Camp Nou y un 2-2 final, aunque en este caso el uruguayo anotó el tanto del empate; en la décima octava, 1-0 de inicio ante el Real Madrid en Balaídos y 2-2 final, de nuevo con Maxi empatando; y, por fin, en la vigésima tercera, el 2-1 remontando ante el Espanyol con dos goles del de Paysandú y un frío 2-2 final.
Haciendo balance, 10 de los 13 goles –o 9 de los 12– logrados por Maxi en lo que va de temporada no sirvieron para ganar esos partidos, saldados con cinco empates y tres derrotas pese a haber estado en todos ellos el Celta en algún momento por delante en el marcador. De tal maldición sólo ha podido escapar el uruguayo en tres partidos: 1-0 al Alavés (jornada 3), 1-2 ante la Real (jornada 20) y 3-2 ante el Betis (jornada 21).
Resulta curioso comparar esta situación de Maxi con Iago Aspas. Así, el moañés únicamente ha marcado uno de sus 15 goles en esos ocho partidos de ventaja perdida (el 2-2 ante el Barça).n