MARÍA ARAÚJO. CAMPEONA DE EUROPA SUB-20

"No esperaba ser la mejor jugadora, estoy muy feliz"

Araújo reconoce que la selección absoluta "es una ilusión, pero son palabras mayores"

María Araújo, en el trofeo de mejor jugadora y la medalla de campeona de Europa.
María Araújo, en el trofeo de mejor jugadora y la medalla de campeona de Europa.
"No esperaba ser la mejor jugadora, estoy muy feliz"

María Pérez Araújo (Vigo, 1 de agosto de 1997) conquistó el domingo en Matosinhos en Campeonato de Europa con las selección española sub-20. Además, la viguesa destacó hasta el punto se finalizar el torneo como mejor jugadora. De esta forma cerró un año "al que no puedo pedir más". 

¿Cómo se encuentra ahora?
Estoy muy feliz por la victoria y casi un poco sin creerlo. Los deportistas necesitamos ese tiempo para asimilar lo conquistado. Fue el título, el trofeo de mejor jugadora, todo. Estoy feliz.
 
A nivel individual, ¿qué valoración hace?
No esperaba llevarme el trofeo de mejor jugadora porque hay compañeras de mucha calidad, pero es cierto que este año adquirí mucha confianza en Ferrol y esto influye en el equipo. No imaginaba que pudiera llegar al MVP. Todo son épocas y tengo que seguir trabajando, no me puedo relajar. Fue un año perfecto porque llegué a semifinales con el Universidad de Ferrol y ahora el Europeo. No puedo pedir más.
 
En los primeros partidos se configuró el papel de cada jugadora, pero destacó desde el principio. 
Hice un campeonato regular, pero en cada partido aparecieron compañeras que hicieron buenos números. Al final, somos doce jugadoras que podemos jugar todas y dar calidad al equipo. Ganamos todos los partidos y algunos con bastante diferencia. No obstante, cuando estás en la pista, no lo notas. Sales al máximo y cuantos más puntos obtienes, mejor. Es cierto que el nivel del Europeo ha sido muy alto y nosotras estuvimos al que teníamos que estar.
 
Al inicio de la concentración, ¿ya sabía que aspiraban al título?
Llevamos juntas años y siempre arriba. Además, España siempre parte con el cartel de favorito. Nosotras, simplemente, pensamos en que queremos ganar cada partido. Como el resto.
 
¿Cómo fue la final?
Eslovenia tenía un equipo muy bueno, compitieron bien, nos defendieron con acierto y nos costaba arrancar. Para nosotros fue un partido que no jugamos todo lo bien que podíamos, pero ganamos de diez y más contentas no podemos estar. La defensa fue muy alta, con muchos dos contra uno, y es la única forma de pararnos. Si podemos correr y hacer contraataques, tenemos jugadoras que lo hacen bien y ellas hicieron un planteamiento muy bueno.

¿En qué momento vio que el título era suyo?
Aunque la diferencia fuera de diez puntos, siempre estuvimos por delante en el marcador y te hace estar más tranquila. Si nos íbamos de quince, ellas se ponían de nuevo a ocho y diez. No hubo el momento de decir, ya está. Siempre estuvieron ahí, cerca.
  
¿Qué se siente al escuchar la bocina del final del partido?
Una alegría máxima. Por una parte, estábamos con la lagrimilla tonta porque era nuestro último campeonato juntas después de diez años y también te da un poco de pena. Aún así, estábamos muy contentas. Termina una etapa al finalizar el recorrido en las categorías inferiores y es una pena porque maduramos todas y, realmente, da pena. Quedan las amigas y ahora habrá que hacer una ruta por España para ir a visitarlas.
 
¿Qué es, una alero o un ala-pívot?
Soy un poco mezcla. Juego tanto de 3 como de 4. De cara al aro me encuentro más cómoda, pero por físico, puedo moverme por el interior. La polivalencia es lo mejor que puede existir. En función del momento, puedes estar en una posición u otra.
 
Usted se quedó en Ferrol cuando muchas compañeras están en universidades de Estados Unidos. ¿Por qué?
Pocas jugadoras pueden tener la opción de jugar cerca de casa en un equipo de Liga Femenina 1 con muchos minutos. Al final, cuando eres joven, lo que quieres es tener minutos y, además, puedo estar cerca de casa. Me decidí por eso, porque como en España y en casa no se está en ningún sitio y la oportunidad que me dieron en Ferrol tenía que cogerla.
 
Y parece que acertó.
Del primer año al actual, hubo un gran paso adelante en minutos y confianza. Estoy cómoda con el entrenador, me dio confianza y se refleja en pista. Llegué a este Europeo muy bien, me encontré más cómoda que en otros campeonatos y con más confianza. Necesito tener la confianza del entrenador para jugar a mi mejor nivel. 

¿Se ve de reojo a la selección absoluta?
Son palabras mayores. Si me llaman iré encantada y contenta, pero ahora me voy a centrar en Ferrol y nada más. La ilusión siempre se tiene y es el sueño de toda jugadora. Es lo más alto. Tengo la continuidad cerrada en Ferrol por un año y es el próximo objetivo. 

¿Descarta irse al extranjero?
Por ahora no lo cotemplo, pero no es algo que descarte. Depende de las opciones, de muchas cosas. Lo que tenga que ser, será. Me planteo año a año y creo que, en estos momentos, es lo mejor. En Ferrol estoy muy cómoda, me gusta el juego y los minutos son muy buenos.

¿Cómo ve al Celta Zorka?
Tengo a compañeras y hablo con ellas durante la temporada. Ya le dije a Cris (Cantero, la entrenadora) que quiero que suban a Liga Femenina 1 y, en un futuro, si se puede, jugar en el Celta. Me gustaría porque es mi club desde pequeña. Espero que se metan en la fase de ascenso y alcanzar la máxima categoría porque es un club que se lo merece.n