CELTA

Mos defiende la legalidad de la ciudad deportiva

La alcaldesa, Nidia Arévalo, respalda el proyecto, puesto en duda desde el Concello de Vigo

Nidia Arévalo, en el acto de presentación de la ciudad deportiva.
Nidia Arévalo, en el acto de presentación de la ciudad deportiva.
Mos defiende la legalidad de la ciudad deportiva

Un día después de que el Concello de Vigo, a través de su concejala de Urbanismo, pusiese en duda la adecuación a la ley del proyecto de ciudad deportiva ideado por el Celta en Mos, la alcaldesa de este último municipio, Nidia Arévalo, defendió el soporte legal de una actuación que da sus primeros pasos en la consellería de Medio Ambiente de la Xunta de Galicia a petición del propio consistorio mosense. La regidora apoyó la bondad de uno de los emblemas de la directiva celeste, que encabeza Carlos Mouriño, en su plan a largo plazo.
En declaraciones a la emisora Onda Cero Vigo, Arévalo fue contundente en la respuesta a la concejala viguesa María José Caride, quien consideró el proyecto céltico de difícil encaje en la Ley del Suelo de Galicia al planificar un centro comercial en suelo rústico de especial protección, según defendió. Así, la alcaldesa expuso: "Quiero anunciar que tiene toda la legalidad posible. Y si no, no sería posible. Por supuesto que tiene todo el apoyo municipal". La política del Partido Popular expuso las razones de su apoyo al proyecto: "Primero, porque es bueno para la vecindad a todos los niveles. Segundo, porque estamos muy pendientes de proteger nuestro patrimonio a todos los niveles. Y tercero, porque cuenta con toda la legalidad a todos los niveles, medioambientales, urbanísticos y demás".
En cualquier caso, Nidia Arévalo se mostró dispuesta a dialogar. "Desde el primer día y hasta hoy lo hemos hecho y continuaremos manteniendo las reuniones que sean posibles y necesarias para no salirnos ni una letra del renglón", adujo.
Por el momento, el Celta se ha hecho con una parte de los terrenos necesarios, la correspondiente a la Comunidad de Montes de Pereiras, pero le faltan los controlados por los comuneros de Tameiga.n