CELTA

Los mil y un destinos de Hugo

El UCAM Murcia, que mañana recibe al Celta en la Copa, es el undécimo club del vigués en categoría profesional

Hugo Álvarez (en el centro de la imagen) celebra un gol con sus compañeros en el UCAM Murcia.
Hugo Álvarez (en el centro de la imagen) celebra un gol con sus compañeros en el UCAM Murcia.
Los mil y un destinos de Hugo

El de Hugo Álvarez (Vigo, 1985) es un caso atípico. Son once temporadas como profesional –entre Segunda B y Segunda– en once clubes diferentes. El último, el UCAM Murcia, con el que mañana recibe al Celta en la ida de los dieciseisavos de final de la Copa del Rey. Para este central formado en el Areosa es la primera oportunidad de medirse al equipo de su ciudad –sí jugó contra el filial– y la afronta ilusionado y con la esperanza de mantener viva la eliminatoria hasta Balaídos.
Hugo creció como futbolista en el Areosa, una de las mejores canteras de Galicia, desde donde dio el salto al Real Madrid en edad juvenil. Nunca llegó a defender la camiseta del Celta. "El Areosa era la competencia del Celta en Vigo. Todos los equipos estaban en la misma categoría y, aunque el Celta es una entidad muy grande, el Areosa es un club muy valorado en categorías inferiores y no necesitaba más. De pequeño estaba muy a gusto allí, con mis amigos, y también tuve la oportunidad de ir a la selección gallega. Creo que el Celta habría sido mi paso al salir de juveniles, pero decidí irme a Madrid y tomar otros caminos", explica el defensa del UCAM.
Firmó tres años con el Real Madrid, pero salió cedido a un club de Tercera División y después firmó con el Rayo Vallecano, club con el que debutó en Segunda B cuando tenía 21 años. Corría la temporada 2006/2007, al término de la cual se marchó al Leganés y de ahí dio el salto al Alcorcón. Siempre en Madrid, donde Hugo no sólo se dedicó a jugar al fútbol, sino que también se licenció en Derecho. De hecho, cuando tomó la decisión de dejar Vigo, llegar a ser futbolista profesional no era ni mucho menos una certeza. "Tenía idea de estudiar una carrera y me salió la oportunidad de ir al Real Madrid. Por la educación que me han inculcado, mi intención era estudiar y es bastante compatible con el fútbol. Tienes muchas horas disponibles, así que tenía al alcance de mi mano la posibilidad de hacerlo. Pero cuando con 17 años te vas fuera de tu casa, no te planteas que vas a vivir de esto. Son muchas circunstancias que pueden influir y, gracias a Dios, dentro de lo que cabe he podido tener una trayectoria que me permite vivir de esto", valora ahora el futbolista del UCAM.
Tras defender los colores del Rayo (2 partidos con el primer equipo), el Leganés (23) y el Alcorcón (31), Hugo jugaría otras cuatro temporadas en Segunda División B con el Zamora (17), el Almería B (35), el Real Unión (22) y el Cartagena (34). Entonces, con 28 años, le llegó la oportunidad de dar el salto a la división de plata, donde continúa hoy en día.
Vivió su primera experiencia en Segunda con el Jaén. Fue indiscutible en el conjunto andaluz, con el que disputó 36 partidos (34 como titular), pero la temporada acabó en descenso a Segunda B. El único que ha sufrido Hugo en su dilatada carrera como profesional. Su buena campaña le valió para dar el salto al Tenerife, todo un histórico, y un año después regresó a la península para fichar por el Elche, su décimo club en una carrera peculiar de la que el vigués ha sabido disfrutar. "Se han dado muchas circunstancias. Ha habido años en los que iba a renovar. En Cartagena iba a firmar tres temporadas, pero el proyecto deportivo se cayó; en Almería también iba a firmar una buena renovación en principio y no se dio… Han sido diferentes circunstancias que han hecho que a última hora tenga que coger las maletas. Pero estoy contento y realizado por conocer sitios y haber estado en muchas entidades que me han tratado bien", valora.
La temporada pasada empezó jugando en el Elche, hasta que una lesión se cruzó en su camino. "Es un equipo grande y había jugado todos los partidos, pero a finales de noviembre tuve una lesión importante en el pie derecho y estuve tres o cuatro meses fuera. Luego me costó volver y se truncó la posible renovación. A partir de ahí, analicé el mercado, hablé con mi novia, que estudió una carrera en Murcia, y vinimos aquí. Es un club nuevo, distinto, un club universitario que potencia la formación. No es un club conocido, pero es Segunda División, era una buena oportunidad y nos pusimos de acuerdo", explica el central vigués, ilusionado ante la posibilidad de enfrentarse al Celta: "Es el equipo que representa a mi ciudad y por amistades y familia es un club al que tengo gran cariño. Es muy bonito jugar contra el equipo de tu ciudad y ante tu gente. Siempre he ido al fútbol con mis abuelos, con mi hermano, con mis padres. Además, tengo a mi ahijado, que nació hace tres años y no ha tenido la oportunidad de venir a verme en un estadio grande y puede ser muy bonito".
El Celta parte como favorito por la diferencia de categoría, pero el UCAM aspira al menos a llegar con vida al partido de vuelta, en Balaídos. "Tenemos una oportunidad delante de nosotros para decir aquí estamos. No vamos a compararnos con el Celta, pero creo que el partido de ida marcará la eliminatoria. Si hacemos un partido serio y conseguimos mantener la portería a cero, sería bonito llegar a Balaídos con opciones. El Celta parte con ventaja, pero esto son dos partidos y cualquier cosa puede pasar", apunta Hugo, el vigués trotamundos del UCAM.n