RUGBY DIVISIÓN DE HONOR B

"Me puse a saltar en el dentista"

Carlos de Cabo, del Kaleido Vigo y que no tiene ligamento en una rodilla, solucionó su lesión de sóleo al sacar una muela

Carlos de Cabo, en un partido de la presente temporada con el Kaleido Vigo.
Carlos de Cabo, en un partido de la presente temporada con el Kaleido Vigo.
"Me puse a saltar en el dentista"

Carlos de Cabo es el hombre récord del Kaleido Vigo y casi del rugby gallego. A los 42 años, continúa en División de Honor B desafiando los límites de edad y también contra pronóstico tras superar una dura lesión muscular: "No jugaba desde diciembre de 2017 cuando me pegó el tirón en el sóleo. Ya llevaba años con problemas, pero al parar unos días, me pasaba. Esta vez no, seguía". 
Así entró el veterano tres cuartos en una espiral de pruebas médicas porque lo que era un problema muscular no terminaba de encontrar solución. Buscó, preguntó y "como estudié INEF, tengo contactos y vi que existen problemas musculares que pueden proceder del tema de caries y de la boca. Además, encontré un caso en Barcelona que era idéntico al mío, con los mismos síntomas, por la muela del juicio", indicó De Cabo. A esto se unió que "ya me venían dando la lata desde hace un tiempo porque me dificultaban para masticar y fui al dentista. Me hicieron una exploración y me las quitaron y, a los cinco minutos, ya noté que se me soltaba la pierna". 
De hecho, la solución al problema bucal repercutió en su pierna de forma inmediata. "Incluso me puse a saltar a la pata coja en la clínica para comprobarlo del todo. La enfermera me  preguntaba: “¿te encuentras bien?", rememora el jugador del Kaleido Vigo. 
Después, con más calma, él y el dentista que lo trató analizaron la radiografía de la zona, que confirmó los motivos y la conexión de ambos puntos. "Efectivamente, nada más sacar la muela comprobamos que comprimía un nervio que pasa por la mandíbula y afecta a la zona del psoas y el sóleo. De ahí venían los problemas", resume Carlos de Cabo. 
La solución tardó en llegar y el veterano jugador tuvo que comprobar desde la banda cómo obtenía una complicada permanencia el Kaleido Vigo. Eso sí, hasta alcanzar el remedio definitivo, antes recorrió un camino largo y también con sorpresas porque "en algunos casos, los problemas vienen por la rodilla. Hice una ecografía y una resonancia. La ecografía me dio bien, sin problemas musculares. Pero la rodilla me dio que no tenía ligamento cruzado anterior". Su pierna izquierda se sostenía sin este elemento que tantos problemas causa a deportistas. El caso del coruñés todavía es más llamativo porque "el especialista me indicó que eso estaba totalmente curado porque no tenía ningún resto de ligamento y tampoco herida, que siempre las hay en estos casos". La explicación viene dada porque "igual lo rompí hace quince años, cuando jugaba en Zalaeta. Recuerdo que, en una ocasión con la selección gallega, hice un giro y se me inflamó la rodilla. Puede ser de aquella ocasión, pero estuve quince días parado y regresé sin problemas". 
Es decir, toda su etapa en el Kaleido Vigo, Carlos de Cabo la realizó sin ligamento cruzado interno en su rodilla izquierda. Años en División de Honor y en la segunda categoría con sus muchos partidos, los contactos y los giros que ello conlleva. 
"Esto fue la izquierda porque la derecha sí que la tuve que operar hace unos años. En aquel caso, me cayeron encima y tenía mucha inestabilidad, pero en la izquierda nunca", rememora. Además, su caso no se puede considerar un arreglo para los años finales de su vida deportiva porque alcanza los 42 en plena competición tras resolver el enigma de su sóleo. "Supongo que por mi trabajo, al ser licenciado en INEF, siempre realicé mucho equilibrio y reforcé la articulación", trata de explicar el jugador y concluye que "estaré hasta que el cuerpo aguante. Me veo más en el campo que en el banquillo, aunque ayudo en los entrenamientos". De hecho, el coruñés ayuda a Adrián Lago como técnico de la línea de tres cuartos. En esta faceta, analiza el mal comienzo de campaña del equipo  –marcha último con tres derrotas– porque "hicimos poca pretemporada, pero estamos creciendo y la temporada es larga. Hay tiempo". La primera opción para sumar es el domingo en la visita al Durango (12:30).n