CELTA

Las cuentas aún respiran

Sevilla, Villarreal y Mallorca escalaron de la décima plaza a Europa en cuatro jornadas

Juan Carlos Unzué, entrenador del primer equipo celeste.
Juan Carlos Unzué, entrenador del primer equipo celeste.
Las cuentas aún respiran

Como las posibilidades matemáticas de que el Celta todavía pueda alcanzar una plaza continental existen, según se aleja el partido ante el Valencia las cábalas se multiplican. Esta vez, además, con la incertidumbre de que ni Villarreal ni Sevilla, conjuntos que ocupan los sexto y séptimo puestos, tienen el mismo número de partidos disputados que sus rivales directos tras haber tenido que aplazar sus citas del pasado fin de semana por la final de Copa. Dichos encuentros no se disputarán hasta el miércoles 9 de mayo, que será cuando la comparativa pueda ser más real, aunque por entonces sólo restarán dos jornadas y las opciones matemáticas se reducirán.
Con todo, en el Celta se agarran a sendos tropiezos de estos equipos en esos partidos aplazados –ante el Real Madrid los sevillanos y ante el Barcelona los castellonenses– y en algún otro encuentro para recortar la distancia actual de tres y seis puntos con Sevilla y Villarreal, respectivamente. Condicionantes a los que, necesariamente, tendrían que unirse también malos resultados de Getafe y Girona, octavo y noveno en la clasificación con tres y dos puntos más que los vigueses.
Por lo tanto, la situación no es sencilla. Ni tan siquiera esperable. Pero sí posible. Como lo confirma el hecho de que hasta tres equipos han conseguido escalar de la décima a la séptima plaza –o incluso sexta– en las cuatro últimas jornadas ligueras en el presente siglo.
En la 2003/2004, el Sevilla llegó a la jornada 34 en el décimo puesto, eso sí sólo a dos puntos de la sexta y séptima plazas, y a uno de la octava y la novena. En esa recta final, el equipo dirigido por Joaquín Caparrós logró tres triunfos  y se permitió incluso una derrota en casa con el Valencia (0-2), lo que no le impidió terminar en la sexta plaza con 55 puntos, empatado con el séptimo (Atlético) y con un  punto más que el octavo (Villarreal).
Dos temporadas después, fue el Villarreal el que remontó hasta Europa desde la décima plaza en los cuatro últimos partidos, estando a siete puntos del sexto (Sevilla) y a tres del séptimo (Deportivo). Al conjunto de Manuel Pellegrini le bastó con dos empates y otras tantas victorias para terminar séptimo y ganarse una plaza en la Intertoto a costa de un Deportivo que perdió tres de cuatro partidos.
La historia se repitió, por tercera y última vez en este siglo, en el curso 07/08. El Mallorca era décimo a falta de cuatro partidos con cinco puntos menos que el sexto y dos menos que el séptimo. Con Gregorio Manzano al frente, el conjunto balear logró cuatro triunfos consecutivos –seis en total, pues ya arrastraba dos– para hacer un pleno que lo aupó hasta el séptimo puesto final, desbancando, una vez más, al Deportivo. Aunque a Europa fueron los herculinos.n