CELTA

El inusual paréntesis de Cabral

El central no estaba fuera del once tres partidos seguidos desde hace más de cuatro años

Gustavo Cabral forma parte de un rondo durante el entrenamiento matinal de ayer del equipo en A Madroa.
Gustavo Cabral forma parte de un rondo durante el entrenamiento matinal de ayer del equipo en A Madroa.
El inusual paréntesis de Cabral

Gustavo Cabral lleva tres partidos seguidos sin ser titular con el Celta. La frase, en sí, no llama demasiado la atención, pero no se ha podido escribir desde hace más de cuatro años sin añadirle la coletilla de algún problema personal o de una sanción. Porque el argentino, llegado a Vigo nada más ascender a Primera División y con contrato hasta la próxima temporada, no se veía fuera del once del conjunto vigués en tres encuentros consecutivos desde octubre de 2013. Ya ha llovido desde entonces.
Las dos situaciones tienen en común que el técnico Juan Carlos Unzué ocupaba el banquillo celeste, aunque en aquella ocasión de hace cuatro años y tres meses como segundo de Luis Enrique Martínez y hoy por hoy como máximo responsable técnico del equipo. Y de la decisión, por tanto.
Cabral comenzó la temporada prácticamente como las tres últimas: siendo titular en el centro de la defensa del Celta. Entraba en las rotaciones establecidas por Unzué para su zona del campo, pero hasta la visita al Levante del pasado 14 de enero, sólo se había quedado sin jugar en cuatro partidos salteados –dos de Liga, Getafe en la jornada 5 y Athletic en la jornada 11, y dos de Copa, los dos contra el Barça– y salió desde el banquillo en otros tres, todos de Liga –Betis, Girona y Barça, este último tras la lesión de Sergi Gómez en el minuto 4–. Era el central con más minutos jugados y no se intuía que su protagonismo iba a bajar tantos enteros.  Pero la suplencia de hace tres jornadas ante la Real Sociedad, cuando salió al campo apenas los últimos tres minutos, se unió a su suplencia sin minuto alguno tanto ante el Betis como ante el Alavés.
En la temporada 2013/2014, con Luis Enrique Martínez en el banquillo, Cabral sí registró hasta en dos ocasiones en las siete primeras jornadas sendos periodos de tres partidos consecutivos sin pisar la titularidad. Concretamente, entre las jornadas 3 y 5 y entre la 7 y la 9. Pero desde aquella derrota ante el Levante en Balaídos (0-1) del 21 de octubre de 2013, el ex precisamente del Levante no ha vuelto a vivir un oasis tal.
Se ganó, primero, la confianza del mentado Luis Enrique –y a la sazón, de Unzué–. Y en las tres siguientes campañas, con Eduardo Berizzo en el banquillo, fue capitán general de la defensa. En el curso 2014/2015, únicamente no fue titular en cuatro partidos no consecutivos de los 42 disputados y todos ellos por una lesión o por una sanción. En la 2015/2016, sí estuvo fuera de los elegidos entre las jornadas 10 y 12 de Liga, pero fue a causa de una expulsión en el encuentro previo, con la correspondiente sanción. Y en la prolífica 2016/2017, con nada menos que 60 partidos, el argentino únicamente encadenó tres choques fuera del once en el mes de noviembre, cuando se tuvo que ausentar de Vigo por un asunto personal.
Ahora, Cabral vive una situación casi ignota para él. La renovada confianza mostrada por Juan Carlos Unzué en Facundo Roncaglia, ausente casi totalmente en la primera mitad de la temporada, se ha unido al gran momento de Sergi Gómez para que este dúo haya sido el elegido en estos tres últimos partidos, relegando tanto al ex del Levante como a Andreu Fontás. Para este último, la situación es más complicada, ya que incluso se ha quedado fuera de la convocatoria en dos de los cuatro últimos choques.
Con todo, el rendimiento del dúo Roncaglia-Sergi Gómez ante el Alavés el pasado fin de semana no fue tan bueno como en las citas previas, con lo que se abre la opción de que Unzué dé una vuelta de cuerda más a la elección de los centrales. Entonces, Cabral podría evitar su cuarto partido seguido fuera del once, circunstancia en la que en Vigo sólo se vio en el periodo de Abel Resino al final de su primer curso en Vigo, el 12/13, cuando estuvo hasta seis partidos seguidos sin ser protagonista.n