CELTA

El entorno hace al futbolista

Brais es fruto de sus condiciones, su dedicación, su inteligencia y su familia "normal" 

Brais Méndez se enteró de la llamada de la selección absoluta nada más terminar el entrenamiento matinal en A Madroa ayer.
Brais Méndez se enteró de la llamada de la selección absoluta nada más terminar el entrenamiento matinal en A Madroa ayer.
El entorno hace al futbolista

Tiene sólo 21 años pero, en tan corto espacio vital, le ha dado tiempo a aprender que al éxito se llega a través del trabajo. En el fútbol también. Lo tuvo claro desde el primer día porque así se lo indicaron en casa. Y lo sufrió en carne propia con su crecimiento en el Santa Mariña, su paso por el Villarreal y su regreso, por decisión propia, a Vigo para jugar en el Celta.
A los seis años, llegó al Santa Mariña, cuna de futbolistas. Allí estuvo siete temporadas jugando siempre "con niños mayores. En esas circunstancias, podía pasar que se escondiese pero él tenía personalidad. Técnicamente era muy bueno y siempre fue muy frío y metódico". Quien habla es Arturo Rey, entrenador en las categorías base del club vigués. Además, resalta su "buen carácter. Era callado pero muy amigo de sus compañeros. Nunca tuvimos ni un problema con él". En este punto salen a colación sus padres: "No son de los que están demasiado encima. Le pedían seriedad pero sabiendo que, por entonces, no era más que un juego". Al que le ponía el alma: "Siempre recuerdo que cuando pedía que recogiesen las cosas para acabar con un partidillo, él iba raudo porque quería jugar".
Ya en edad cadete, tocó la salida hacia el Villarreal de la mano de Belarmino Alonso 'Milucho'. "Decidió irse. Sabíamos cómo trabajaba el Villarreal por el caso de Jonathan Pereira", rememora Rey. Para Milucho fue el primer joven futbolista que promocionó hacia una cantera para la que sigue ejerciendo como ojeador. Analizando desde la alegría a un chaval con el que le une una gran amistad, destaca de él "aparte de sus condiciones puramente futbolísticas, dos aspectos: su personalidad y cabeza y que tiene un entorno normal. Primero, por sus padres; y después, por su agente, Juan Sánchez, quien ha sabido llevarlo por el camino más seguro aunque no siempre fuese el más corto".
De esa personalidad de la que se habla una muestra es que, tras dos temporadas en el Villarreal, fue el propio Brais el que decidió volver. "La morriña hizo que regresase. Aunque a mí me doliese en su momento y aunque sus padres, en un principio, no tuviesen claro que era la mejor decisión", desvela Milucho.

Fue en ese momento del regreso a Vigo cuando entra en la vida de Brais el excéltico Juan Sánchez, representante de futbolistas. El valenciano no tuvo prisa con su pupilo y lo llevó de la mano: "Siempre ha ido con tranquilidad, paso a paso. No le importó bajar al juvenil si no jugaba en el filial o bajar al filial la pasada temporada cuando no jugaba con el primer equipo. Nunca tuvo prisa por dar saltos que, a veces, no son positivos. Ahora, como es muy tranquilo, también asumirá bien este paso". De esa relación íntima sale que Sánchez no pierda ni un segundo por ahora en valorar lo que puede suponer este escaparate para su futbolista: "No me paro en pensar en eso. Éste es un día de felicidad para él y su familia. Sólo quiero que lo disfrute al máximo".
 En lo que sí coinciden los tres, con sinceridad, es en que no esperaban esta llamada para la absoluta a estas alturas. "Es una sorpresa. Cuando me dijeron que iba convocado pensé en la sub-21 y cuando me aclararon que no, pensé que estaban de coña. Pero será una gran oportunidad para aprender y, si algo tiene, es que aprende muy rápido", señala Arturo Rey. Milucho no oculta que "no lo esperaba ni loco. Pensaba que quizás en la sub-21 pero le tocó el premio gordo. Obviamente, es una alegría muy grande". Por su parte, Juan Sánchez, quien reconoce que sólo estaba pendiente de la sub-21, desvela que vivió la noticia "muy nervioso. Me he emocionado más que cuando me llamaron a mí por primera vez para la selección. Son muchos años de relación con él y con sus padres. Es un día muy bonito".n