HISTÓRICO PASE A SEMIFINALES

La historia se escribe con sudor

El Celta se clasifica por primera vez para las semifinales de la Liga Europa tras un sufrido empate ante el Genk

Los jugadores y el entrenador  del Celta celebran eufóricos el histórico pase a semifinales de la Liga Europa al final del partido en campo del Genk.
Los jugadores y el entrenador del Celta celebran eufóricos el histórico pase a semifinales de la Liga Europa al final del partido en campo del Genk.
La historia se escribe con sudor

El Celta escribió ayer una de las páginas más bellas de su historia, clasificándose por primera vez para las semifinales de la Liga Europa con un empate en casa del Genk que le permitió hacer valer el 3-2 de la ida en Balaídos. Casi veinte años después de estrellarse tres veces seguidas contra los cuartos de final con un equipo de leyenda, el conjunto de Eduardo Berizzo se ganó el derecho a quedar ligado por siempre a la historia del Celta. Nunca había llegado tan alto, nunca había completado una gesta de tal magnitud, y lo hizo con un partido más bien discreto y sufriendo hasta el último suspiro. Hasta que Sergio Álvarez, a punto de cumplirse el minuto 95, se lanzó con el alma a por el último balón colgado al área de un Genk que atacaba a la desesperada. El Celta siempre estuvo clasificado para semifinales, pero sudó para confirmar su pase. Llegó a Bélgica con la ventaja que le otorgaba la victoria de la ida y en la segunda parte se adelantó en el marcador por medio de Pione Sisto. Sin embargo, la ventaja apenas le duró cuatro minutos, el tiempo que tardó en empatar Trossard. De nuevo se metió en el partido el conjunto belga y así siguió hasta el final, persiguiendo un sueño que esta vez no se le escapó de las manos a un Celta que hoy conocerá el nombre de su último escollo hacia la final de Solna.
El conjunto de Berizzo sufrió cuando defendió sin balón. Cuando fue capaz de mantener la posesión, se mostró superior al Genk. Pero tal circunstancia sólo se dio durante el primer tiempo. Trossard no tardó en confirmar las buenas maneras que mostró en Balaídos y de sus botas nació la primera ocasión del partido, un centro que Samatta cabeceó alto por poco.
Tras ese primer aviso del Genk, el Celta apenas tuvo problemas para controlar el partido durante buena parte del primer tiempo.  No generó demasiadas ocasiones. Apenas una falta al corazón del área que Buffel despejó, una internada de Hugo Mallo que acabó en penalti no señalado por el árbitro y un remate desde la frontal de Pione Sisto que se marchó desviado por poco. Pero tampoco sufría en defensa, con Cabral impecable en la anticipación y el Genk incapaz de generar peligro salvo en acciones a balón parado como la que acabó en un testarazo alto de Colley.
El conjunto belga mejoró en la recta final de la primera parte, en la que el Celta perdió a Guidetti por problemas físicos. Pero fue la escuadra celeste la que se acercó con más peligro antes del descanso. Beauvue, que ocupó el lugar del sueco en ataque, conectó un precioso remate que Ryan despejó con apuros, Pione volvió a probar suerte con un remate desviado y Iago Aspas, muy poco participativo, tampoco acertó con la portería.
La segunda parte no tuvo nada que ver con la primera. La convicción del Celta se transformó en dudas, su presión se desvaneció y el Genk se topó con una autopista hasta la parcela celeste que supo aprovechar. Mucho más intenso, el cuadro local se fue a por el gol que necesitaba para meterse en semifinales, con Trossard de nuevo protagonista. El prometedor futbolista local, de sólo 22 años, fue una pesadilla para los celestes. En  los primeros minutos de la reanudación dispuso de dos buenas ocasiones y, aunque el Celta respondió con una oportunidad de Beauvue a pase de Aspas que desbarató Ryan, encabezó la reacción de un Genk que llevó la iniciativa durante todo el segundo tiempo.
Sufrió el equipo de Eduardo Berizzo, pero supo resistir. Resistió y golpeó con fuerza al conjunto belga cuando tuvo la oportunidad. La acción del 0-1 se originó con una arrancada por la banda izquierda de Pione Sisto, que se encargó de recuperar el balón cuando la defensa del Genk lo despejó, se aproximó al área local y soltó un zapatazo que superó por alto a Ryan.
Con el 0-1, el Celta tenía pie y medio en semifinales, pero el Genk apenas necesitó cuatro minutos para empatar. Cabral, impecable hasta entonces, cometió un error que Trossard –siempre Trossard– aprovechó. El belga interceptó un pase del argentino a Jonny, se internó en el área y superó a Sergio con un buen derechazo.
Con el 1-1, el partido volvía a la situación original, con el Celta clasificado y el Genk a un tanto de las semifinales. El conjunto vigués no supo encontrar su mejor versión y lo dejó todo en manos de una capacidad defensiva que no le falló en esta ocasión. Boetius probó suerte con un remate que atajó Sergio y, aunque los belgas acabaron colgando balones al área, el Celta supo sufrir para sellar su pase a semifinales, donde podrá escribir un nuevo capítulo de su historia.

Genk: 
Ryan; Castagne, Brabec (Dewaest, min. 81), Colley, Uronen; Malinovskiy (Boëtius, min. 72), Berge; Buffel (Schrijvers, min. 72), Pozuelo, Trossard; Samatta.
Celta: 
Sergio Álvarez; Hugo Mallo, Cabral, Fontás, Jonny; Radoja, Wass (Jozabed, min. 70), Pablo Hernández; Pione Sisto, Guidetti (Beauvue, min.41 (Roncaglia, min. 90)), Iago Aspas.
Goles: 
0-1, min. 62: Pione Sisto; 1-1, min. 66: Trossard.
Árbitro: 
William Collum (SCO). Amonestó a Dewaest por parte del Genk y a Pablo Hernández, Hugo Mallo y Jonny por parte del Celta.
Incidencias: 
Partido correspondiente a la vuelta de los cuartos de final de la Liga Europa disputado en el estadio KRC Genk Arena de Bélgica ante unos 26.000 espectadores.