El deporte llora a María Ferreira

El sepelio por la joven triatleta porriñesa fallecida tendrá lugar hoy en el tanatorio de su localidad natal

Los participantes ayer en los 10K do Berbés guardaron un minuto de silencio. También en el torneo de balonmano Festas do Cristo en O Porriño.
Los participantes ayer en los 10K do Berbés guardaron un minuto de silencio. También en el torneo de balonmano Festas do Cristo en O Porriño.
El deporte llora a María Ferreira

Todos los que conocieron a María Ferreira González, la triatleta porriñesa de 29 años fallecida el pasado sábado en Angliru (Asturias) en un trágico accidente de bicicleta, coinciden al definirla como "una chica muy madura para su edad y que siempre estaba con la sonrisa en la cara". Quienes trataban con ella desde siempre aseguran que llevaba el deporte metido en las venas. Una de sus mejores amigas aseguraba ayer con apenas un hilo de voz que "empezó con la  natación y hace unos años se metió con la bicicleta y a correr". Una actividad física que compatibilizaba con su profesión como profesora de Educación Física en el colegio Santo Tomás de Porriño, su localidad natal. El cuerpo de la joven llegará al tanatorio de la villa del Louro, donde hoy tendrá lugar el sepelio. 
María era socia de varios clubes deportivos de la comarca. En el Club de Natación Master de Mos comenzó a entrenar muy joven. Allí todos la recuerdan como "una niña encantadora. Era de ese tipo de personas que parecen querer hacerlo todo, sin perderse nada de la vida", explicaba ayer visiblemente emocionado el actual presidente del club. Un retrato que el anterior responsable de la entidad completaba diciendo que "tenía unas convicciones muy férreas y siempre animaba a todos a seguir adelante en momentos de crisis. Eso sí, con un gran sentido común". Para Marcelo, la mejor forma de definir a la deportista es como "alguien que desprendía luz. Tenía mucho que aportar a la sociedad". 
La afición al deporte de las dos ruedas llevó a María el pasado fin de semana hasta el monte de L'Angliru para asistir en directo a una de las etapas más duras de la Vuelta Ciclista a España. El fatídico accidente se produjo antes del inicio de la etapa, cuando la joven perdió el control de su bicicleta -los primeros datos de la investigación apuntan a un fallo de los frenos- chocando violentamente contra un muro. Lo escarpado del terreno y la gran aglomeración de aficionados en la zona hizo que el rescate de María fuese muy complicado. Por ese motivo, el 112-Asturias decidió enviar al lugar un helicóptero medicalizado que pudo aterrizar a unos 100 metros del lugar del siniestro. La joven fue estabilizada en el mismo lugar y trasladada al hospital Universitario de Oviedo, donde fallecía poco después por la gravedad de la heridas sufridas en el golpe. La Guardia Civil inició por su parte una investigación de  las circunstancias que rodean el trágico accidente que tiñó de luto la Vuelta Ciclista a España. Ayer, todos los clubes por los que ha pasado (el Náutico de Vigo, entre ellos) expresaron sus condolencias.